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«La escuela no es una jungla, pero hay que poner las cosas en su sitio»

ÁNGEL GABILONDO

«La escuela no es una jungla, pero hay que poner las cosas en su sitio»

El ministro donostiarra aboga por abrir un debate sobre el modelo de autoridad en el colegio y en la familia

27.09.09 -
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El pacto que saque a la educación de la liza política es el desafío de Ángel Gabilondo (San Sebastián, 1949). En el marco de ese gran acuerdo se ha de debatir sobre la autoridad del profesor, según el ministro de Educación y antiguo rector de rectores. Quiere recuperar el prestigio de los docentes, como reclama el Rey, con la implicación de toda la sociedad. En plena crisis, su prioridad son las becas. El abandono escolar, su gran preocupación. Reitera que habrá ordenadores para todos en 5º de primaria -quiere que sean gratis-, pero dice que no son la panacea.
- La escuela parece una jungla. El Rey se preocupa por la protección del profesor. ¿La situación es para tanto?
- En las palabras del Rey no hay alarmismo. Sí una llamada a ser cuidadosos, a apoyar, proteger y avalar la autoridad del profesor. No hay que restar importancia a los hechos. Un solo caso de violencia es una barbaridad, pero la escuela no es una jungla. Hay que poner las cosas en su sitio y abrir un debate sobre el modelo de sociedad, los valores, la educación, y la autoridad. En la escuela y en la familia, cuyo papel es crucial. A veces el conflicto es entre profesores y padres y no entre profesores y estudiantes.
- ¿Es necesaria la Ley Aguirre para proteger al profesor? Sus críticos dicen que criminaliza a alumnos y padres.
- Debemos verlo en un ámbito integral. Cada comunidad puede establecer el marco que estime oportuno. Pero si abordamos a fondo la autoridad y la protección del profesor, que es primordial reforzar, ha de ser dentro del Pacto por la Educación. Hay que distinguir qué entendemos por autoridad pública, y su alcance administrativo y penal. Es un debate social y jurídico sobre lo que pasa en las aulas y en las familias. No es un problema sólo escolar. Se equivocan, y mucho, quienes hablen de criminalizar, militarizar, o de profesores policía. Instituciones, padres, profesores y alumnos hemos de aportar equilibrio y ponderación.
- Poner tarimas en las aulas, tratar al profesor de usted y saludar en pie, ¿solucionan algo?
- Hemos de ir a formas más participativas en el aula. El profesor no habla para que los alumnos reciban su mensaje como recipientes. Es una práctica de otra época. No caeré en la trampa de decir que la carpintería no es la solución, pero tampoco lo ridiculizo. He dado clase treinta años y sé que lo que te eleva sobre los alumnos es el conocimiento y el respeto.
- Zapatero prometió una escuela 2.0 con ordenadores gratis. Ni han llegado, ni sabemos si los padres pagarán parte.
- Dijo que llegarían a lo largo de 2010, cofinanciados por las comunidades, y así será. Mi promesa es cumplir la promesa del presidente y que en abril los tengan todos. Firmaremos acuerdos para ajustarnos a las políticas en marcha en algunas autonomías. Sólo Cataluña ha planteado el copago con las familias, fórmula de la que no soy partidario. Mi apuesta es la gratuidad y pido a las comunidades que hagan el mismo esfuerzo que nosotros: cien millones. Pero no me veo como un ministro con carruaje repartiendo unos ordenadores que no son la panacea, pero sí una herramienta más.
- El último Informe del OCDE arroja algunas luces sobre las sombras del sistema educativo.
- No es para la euforia ni para la tragedia. Entre 2001 y 2009 hemos duplicado el gasto en educación en relación con el PIB, hasta llegar al 4,95%, a medio punto de la media de la Unión Europea. Avanzamos mucho en socialización de la educación y tenemos el regalo de 9 millones de personas escolarizadas. Lograda la igualdad social, el reto es la calidad. Lo que no se evalúa se devalúa. En escolarización de tres a cinco años somos una referencia en Europa, lo contrario de lo que ocurre con la FP de grado medio. Pero no puedo estar satisfecho de la situación. Un ministro satisfecho es un peligro.
- En abandono escolar, con un 31%, España sigue a la cabeza de Europa.
- No podemos permitirnos esas cifras preocupantes. Tenemos un sistema poco flexible que deja clavado al que se equivoca. Hay que conectar la formación profesional con la universitaria. Se acabó la seducción por ganar dinero rapidito en los servicios o el turismo. Sabemos que a mayor formación, más posibilidad de trabajar y de encontrar otro empleo si lo pierdes. Entre los licenciados, el paro es prácticamente la mitad del promedio, el 11%. No es verdad que dé lo mismo tener estudios o no para tener trabajo.
- Nada se hará sin dinero. En plena crisis, ¿qué pide a su colega de Economía para los presupuestos?
- Invertir en educación, ciencia, innovación e investigación es invertir en país. Más en situaciones difíciles. Las prioridades son las que tienen dimensión social, y entre ellas las becas. No se deben recortar. En el Consejo defiendo aumentar su cuantía y modalidades como la gran prioridad. Estamos muy lejos de lo que queremos, en el 0,08% del PIB, cuando en Europa se llega al 0,25%. Tenemos ahora 1.570 millones de euros para 1,7 millones de alumnos, batallaré por 30 ó 40 millones más.
- Educación para la Ciudadanía vuelve al debate con dos sentencias que amparan la objeción.
- Hay una sentencia del Tribunal Supremo, que es la que prevalece, y que establece que es una asignatura más. El ministro de Justicia ha ordenado a la Abogacía del Estado que recurra las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que permiten la objeción de conciencia y a su decisión me remito.
- La futura ley de Libertad religiosa y una posible retirada de crucifijos de los colegios, ¿será tema de fricción?
- Esperemos a la Ley, que a lo mejor en vez de quitar cosas manda poner otras. Tengo poca tendencia a hacer guerras de religión.
- ¿Hemos perdido la cultura del esfuerzo y la exigencia que han sido horizonte vital y educativo?
- Se ha impuesto una visión frívola de la vida como mera diversión. No creo en lemas como «aprenda alemán sin esfuerzo». Hay que luchar por las cosas, a veces al límite, y sacar lo mejor de uno mismo. Enseñar que el esfuerzo tiene premio. Que si se gana el oro en el baloncesto es porque se ha competido duro y en equipo. El éxito no se regala. Son valores en plena vigencia y no un discurso ancestral y pasado de moda, como dicen algunos. Como país hemos progresado de forma espectacular en treinta años. Quizá hayamos enviado el mensaje de que este fantástico cambio se da por añadidura, y no es así. Enseñemos a trabajar y a esforzarse. No hablo de esa frase terrible -el trabajo os hará libres- que presidía campos de concentración. Digo que hay que enseñar a los chavales que el éxito personal y colectivo pasa por pelear por las cosas en las que se cree. Es un gran regalo educativo que a mí me hicieron.
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Listado de Comentarios
6 opiniones
27/Sep/2009 | 20:52:32

Padres


En la sociedad de consumo que vivimos es muy dificil ejercer la autoridad de padres. El consumo les entra por las orejas y por los ojos. Una sociedad que ha cambiado sus costumbres. Antes demasiado estrictas y ahora demasiado laxas. Tampoco se dipone de tiempo para dedicar a los hijos depues de las horas laborales. La compra, la limpieza, las comidas, el cansancio, hacen que el agotamiento fisico y a veces mental no deje tiempo para escuchar a los hijos y detenerse a mirar lo que hacen, lo que ven, con quien andan. Antes teniamos a las amas en casa a nuestra disposici?Con la merienda preparada, la ropa lista, el desayuno preparado, la comida, la cena. Nada preocupaba. Ahora vemos a las amas corriendo por la casa para poner la lavadora, planchar la ropa, vestir al peque? atender al mediano, preparar la ropa para ma?. Es todo muy distinto. Los aitas tambien ayudan en lo que pueden y saben pero no se llega. Los hijos ven mucha televisi? oyen muchas cosas de crimenes, maltratos, corrupci?dinero facil, ostentaci?anuncios compra, compra.....Que queremos con todo esto.

27/Sep/2009 | 10:58:15

Maria


l problema es de que muchos padres no estan ni escuchan a sus hijos, prefieren comprarles las cosas que preocuparse de si son necesarias o ?es que estar con ellos. Siempre se ha trabajado , pero se sacaba tiempo para estar con los hijos, y con decir que los tiempos cambian , pues que hagan lo que quieran, pero que no molesten. Esa es la juventud que estamos formando, y el resultado el dia de ma? ser?uy nefasta. Hemos pasado como se ha dicho ,de la prohibici? dejar hacer lo que quieren.

27/Sep/2009 | 10:50:13

uria


El mayor fracaso de la educaci??ca es lo poco que han invertido en ella los gobiernos y lo mal preparados que est?los maestros en Espa?Pero aunque eso se solucionara y debido a que los padres de ahora son hijos de unas personas que vivieron una dictadura, fallan otras cosas. Los padres lo tuvieron todo prohibido , y lo que no lo estaba era pecado. No tuvieron libertad paranada y durante muchos a?Espa?ivi?espaldas de la efervescencia que hab?en el resto del mundo. Ahora, sus hijos hacemos lo contrario; no poner limites, permitirlo todo, decirles que la religi?s un veneno y no impartir disciplina. Faltan unos a?para que la sociedad espa? supere su pasado.

27/Sep/2009 | 10:24:15

yolanda


totalmente deacuerdo con alberto.queriamos libertad y llegamos al libertinaje. hemos creado una generacion de tiranos que desconocen la palabra NO. les compramos afecto con aquello que desean al momento y da igual si se lo han ganado o merecido....el caso es que nos dejen tranquilos a cambio de idiotecerles con tele de plasma,consola ,mp4,moviles de ultima generacion...lo que sea .lo ven tan normal,que les importa bien poco la crisis o el cambio afecto-tiempo/soborno-capricho

27/Sep/2009 | 09:16:28

alberto


alberto Es cierto que algo es necesario.Por culpa nuestra, hoy muchos ni?son unos peque?tiranos y por culpa nuestra los profesores no tienen la autoridad suficiente para controlarlos.Los chavales no conocen lo que significa la palabra "NO" puesto que cada vez se les dedica menos atencion? tendemos a comprarles todos los caprichos y se lo que me digo despues de mas de veinte a?de comercial.Ejemplo:No tenemos tiempo para nuestros hijos por que despues de trabajar por lo que saludamos a la que cuida los ni?o a la abuela,en muchos casos,y despues de un escueto hola!¿que tal en la escuela?Nos tiramos en el sof?os marchamos al "poli",etc. Y en ese momento piensas en el poco tiempo que le dedicas, pero te dices lo cansado que estas y piensas en esas zapatillas que quiere,en la ultima PSP y nunca en el trivial o en un paseo el fin de semana por que implica dedicarle tiempo.Ah! Y lo mas facil cuando trae malas notas es montar un peque?irco dicicendole que tiene que esforzarse mas y para consolarnos nos decimos que la culpa es del profesor.Lo nuestro por duro no fue bueno pero lo de ahora no es mejor

«La escuela no es una jungla, pero hay que poner las cosas en su sitio»
El donostiarra Ángel Gabilondo, ministro de Educación. /ALBERTO AJA/ EFE

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