DV. Los cámpings guipuzcoanos hacen un buen balance del verano que acaba. «Gracias al buen tiempo que nos ha hecho, porque eso es básico para esta actividad», es una frase común entre los responsables de los alojamientos consultados, como señala Juan Martín, de El Faro hondarribiarra. Los nueve cámpings de Gipuzkoa, asociados a la Federación de Cámpings de Euskadi y distribuidos primordialmente en la costa, suman 4.649 plazas. Es decir, amplia y de calidad.
Ha sido sintomático que muchos de ellos ofrecen ya más parcelas de bungalows y para las autocaravanas que para clavar la tienda sobre el cuidado césped. «Se trata de ofrecer un alojamiento más cómodo y adaptado a las demandas de los clientes», señala Manu, responsable del Gran Camping de Zarautz. Y añade: «Esas comodidades facilitan que la media de estancia sea superior a los tres días que supone hasta ahora».
«Hemos llenado dos semanas en agosto, coincidiendo con la Semana Grande donostiarra. El resto del verano ha venido mucha gente, sobre todo con autocaravanas y tiendas de campaña», detallaba Martín desde su oficina en el cámping El Faro de Hondarribia. También ha mantenido buen nivel de ocupación durante las fiestas de la localidad. «Una vez acabadas, vaciamos la piscina y cerramos la tienda porque baja la demanda».
El de Igeldo, en San Sebastián, ha tenido «entre un 5-10% por debajo de la ocupación del verano pasado. A pesar de que el tiempo ha sido muy bueno para los cámpings», lamentaba su director Ariel Zurro. Espera que se mantenga un otoño seco y sin lluvia «para que sigan viniendo en fines de semana y puentes festivos».
Este cámping de primera categoría, -junto al de Orio el único del territorio-, ha mantenido los precios del año pasado en sus parcelas y en sus 99 bungalows. «Hicimos una oferta en función de los días de estancia. Porque con la gente que no viene habitualmente a un cámping cuando lo hace se cree que no le va a costar dinero. Y cuando les comentas las tarifas, se sorprenden», comenta Zurro. Luego les dice que es la tercera parte de una habitación de hotel «y ya se quedan más tranquilos». Sin embargo notaron que el bolsillo no tenía alegría. «Se ha visto especialmente en el consumo del supermercado».
Prolongar con sol
Para el Playa de Orio también ha sido un verano «muy bueno. Aquí nadie ha venido a acampar hablando de crisis».
El debarra Itxaspe ha tenido un verano «mejor de lo esperado», según su propietario, Jon Agirreazaldegi. En agosto estuvieron muchos días «al cien por cien. En otras fechas, al 70-80% de ocupación. No nos podemos quejar», dice con alegría.
También han mantenido los precios de 2008. «Por la incertidumbre. Hemos acertado de pleno. Pero lo importante es que ha hecho muy buen tiempo. Lo principal es que no llueva. Si hace bueno, la gente que se suele quedar tres días prolonga hasta una semana». Por si acaso llueve, tiene un programa para ofertar muy atractivo. «Cuando hace malo a los turistas les hago planes: visitas a municipios cercanos, ermitas, turismo interior... El caso es que no se vayan a buscar el sol. Y me va bien, porque lo que pretenden es pasar unas vacaciones entretenidas, hacer actividades, y yo se las facilito».
Al final del litoral guipuzcoano está el mutrikuarra Aitzeta. Su responsable señalaba a este periódico que «ha sido un verano mejor de lo esperado. La ocupación ha sido la mejor de los últimos años». Sus clientes son casi fijos: «Familias y jóvenes en su mayoría son los que vienen a Aitzeta». Este cámping también ha mejorado su oferta para las autocaravanas y bungalows «porque los clientes lo piden en los últimos años, ya que son más cómodos que las tiendas de campaña. Son más acogedoras el resto del año».