Estaba tranquilo el técnico gallego, que le respondió raudo al máximo dirigente de los jueces. «Usted ha corrido en bicicleta alguna vez, en alguna categoría», a los que Celeste respondía con un escueto, «no, no he corrido nunca». Pino le espetó, «ya se nota, porque entonces sabría que lo que dice no es así».
Pino terminó su conversación con el jurado técnico diciéndoles que «si por esos veinte segundos de sanción perdemos el podio o un puesto en la general, reclamaremos donde haga falta, porque es una injusticia». El italiano esbozó una sonrisa irónica.
El jurado técnico de la Vuelta sancionó a Mosquera porque una persona vestida con una camiseta del Xacobeo-Galicia le dio un bidón en una zona en la que ya no estaba permitido avituallar a los ciclistas, a 6,5 kilómetros de la meta. Interpretaron que era un miembro del equipo, algo que niegan tanto Álvaro Pino como el propio Mosquera. «Ya me gustaría a mí tener auxiliares para poder moverlos en las etapas. Nosotros no somos el Caisse d&rsquoEpargne. Tengo cuatro masajistas y cuatro mecánicos y si quiere usted se los traigo delante del vídeo de la etapa para que vea que no es nadie del equipo».
Al presidente del jurado no le sedujo mucho esa idea. Ezequiel Mosquera, que se enteró de esa sanción mientras cenaba en su hotel de Granada, dijo que «si esos veinte segundos me hacen perder un puesto en el podio, ya veremos... Tienen que rectificar. No era nadie del equipo quien medio el bidón. Había muchos aficionados gallegos que han venido hasta Andalucía a los que se les han dado camisetas. Mi cuñado estaba un poco más adelante y no le cogí el bidón. Me dejé la piel por atacar, y al final no ha servido para nada».
Sanción a Evans
No fue el de Mosquera el único punto caliente. A Cadel Evans le metieron 10 segundos por hacer palanca en una moto para remolcarse. La etapa finalizó a las 5:30 y el jurado técnico terminó de trabajar hasta cerca de las 21:00 horas.
Repescaron a 58 corredores que habían llegado fuera de control, «porque interpretamos que el 10% de cierre de control que había establecido era muy poco para las características de la etapa. Lo aumentamos hasta el 14%». Antes no había ninguna sanción para los repescados. Ahora se les quitan puntos en la clasificación de la regularidad, pensando que sulen ser corredores rápidos, que tienen problemas en las subidas.
Ha habido quejas de directores, varios, por los agarranones de corredores de alguna de las formaciones como el Garmin. Para Eusebio Unzue, la actuación de los jueces fue la correcta. «El porcentaje tenía que haber sido mayor, en función de lo que se vio durante la etapa. Llevamos varios días con desniveles de 5.000 y 4.000 metros. Estas cosas hay que preveerlas».
Hay gente que dice que los 58 corredores que llegaron con el control cerrado se lo tomaron con mucha calma porque sabían que nos le iban a mandar a casa y que incluso en Monachil no acumulaban tanto retraso. Para Unzue, «decir eso es injusto. Los míos habían estado trabajando durante todo la etapa, por lo que si no han estado en otros grupos es porque no han podido».
El director del Fuji, Josean Matxin tiene claro que «no se aplican los mismos criterios para todos los corredores, ni para todos los equipos. Depende a quién le den el bidón y dónde, hay sanción, o no». Una jornada con polémica que todavía se acrecentará más si alguno de esos repescados consigue ganar una etapa.

