Un Guardia Civil de 39 años asesinó a su mujer en la localidad valenciana de Utiel con el arma reglamentaria y, tras confesar por teléfono a un compañero de trabajo lo sucedido, se entregó en el cuartel del pueblo. Este nuevo caso mortal eleva a 40 el balance negro de la violencia machista en lo que va de año en España.
Las balas de una Beretta 92 quitaron la vida a Inmaculada G. H., una frutera muy conocida que tenía 31 años y un matrimonio tambaleándose por culpa de la depresión que había obligado a estar de baja a su marido, J.A.C.C., español de 39 años. El hombre se había reincorporado recientemente al trabajo después de dos meses, pero sin haber recuperado su estabilidad mental.
La víctima no contaba con ninguna protección policial, ya que nunca había denunciado maltrato alguno. Sin embargo, el lunes por la noche los vecinos de la calle Felipe Hernández les oyeron discutir acaloradamente hasta que los disparos en el número 4 de la citada calle callaron sus voces.
La tía de la víctima fue la primera que dio la voz de alarma tras encontrar el cuerpo sin vida de la joven en medio de un charco de sangre, pero el presunto asesino ya no estaba allí. Después de confesar el crimen a un compañero suyo que vive en la misma calle, se presentó en el cuartel, de donde no saldrá hasta que el juez le tome declaración y determine su suerte.
La noticia corrió como la pólvora por todo el pueblo. Los equipos de emergencia no llegaron a tiempo de salvar la vida a la joven, que no respondió a las maniobras de reanimación que intentaron los médicos antes de certificar su muerte casi una hora después de su llegada. La víctima presentaba heridas de bala en el pecho y en el abdomen. Su cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde se le hará la autopsia para determinar las circunstancias de su muerte.
Repulsa
Todos los grupos políticos del ayuntamiento leyeron un manifiesto conjunto en repulsa por el asesinato de Inmaculada G.H., que ha conmocionado a la población, ya que las familias de la pareja son naturales de Utiel. Los vecinos, uniéndose al comunicado, se concentraron a la puerta del consistorio para guardar cinco minutos de silencio. El alcalde de Utiel, José Luis Ramírez, no cancelará ningún acto de las fiestas en honor a la Santísima Virgen del Remedio que se celebran estos días, pero las banderas ondearán a media asta y el pendón que se paseó esta tarde lucía un crespón negro
El asesinato de Inmaculada es el segundo en apenas 48 horas en la Comunidad Valenciana. El domingo, una mujer de 34 años de nacionalidad ecuatoriana murió en Ondara (Alicante) de quince puñaladas asestadas al parecer por su marido, del que se encontraba en trámites de separación. La juez de Violencia sobre la Mujer de Denia ordenó ayer el ingreso del presunto asesino en prisión.
El Ministerio de Igualdad condenó estos últimos casos. El delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, recordó que «ningún caso en violencia de género es un caso más, ya que todos y cada uno de ellos restan a los valores que deben de presidir la convivencia en democracia».