Este año el mundial reservaba una novedad para los participantes, y es que se realizaron unas semifinales, en las cuales, sólo se clasificaban los 12 primeros de cada categoría, para participar en la final. Las zonas que se disputaron en las semifinal eran de escasa dificultad lo que supone muchas veces que un pequeño desliz puede ser fatal, ya que suele haber muy pocas opciones de poder recuperar un fiasco. Pese a ello, lograron clasificarse los 3 corredores españoles de la categoría benjamín.
En lo que se refiere a esta categoría, la final estuvo compuesta por unas zonas más acordes a un campeonato mundial. En todos los casos había 5 zonas a superar, de diferentes grados de dificultad. Dos eran zonas relativamente asequibles aunque no fáciles, otras dos eran difíciles pero superables, y la quinta era la zona diferenciadora. Además, las zonas estaban ubicadas en un bosque, con cierta distancia entre ellas. También la final reservaba algunas novedades respecto a los últimos años. Todas las categorías debían pasar por las mismas zonas, aunque con diferentes trazados y obstáculos dentro de las mismas. El mismo juez atendía a todas las categorías que estaban participando simultáneamente y hubo momentos con colas significativas en varias zonas.
Cerca del podium
Unai inició la competición con 37 corredores en las zonas. Terminó su primera vuelta con 18 pies de penalización, no fue una vuelta excelente, pero es habitual hacer una primera vuelta mediocre por ser la de toma de contacto. Para cuando consiguió comenzar la segunda vuelta, eran las 13.05, con lo que ya habían comenzado a competir los 12 mínimes y en la primera zona de la segunda vuelta perdió más de media hora haciendo cola en una zona donde no parecía que hubiera mucha gente, de modo que aunque después fue más fluído, eran las 15.07 para cuando consiguió entregar la segunda cartulina, en la que llevaba 9 pies de penalización en una vuelta excelente.
La penalización por cada minuto de retraso en la llegada a mesa era de medio pie, lo que le situó en 3.5 pies de penalización por tiempo, que sumados a los 27 de la competición, hicieron un total de 30.5, y pasó de acariciar el podium a ser el sexto. Con 27 pies era tercero del mundo, y con 30.5 sexto, que es lo que consta oficialmente. Unai en cualquier caso, fue el primero de los españoles de su categoría, el andaluz quedó octavo, y el catalán quedó decimoprimero, y fue la categoría de benjamín la única que no tenía un catalán en alguna posición del podium, aunque ningún español quedó primero en ninguna de las categorías.
La temporada 2010 será más dura para Unai ya que pasa a la categoría mínime y competirá con corredores un año mayores y será más complicado clasificarse para el siguiente Mundial. n

