Los proyectos del Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) están siendo claves para el desarrollo de la energía minieólica. El centro adscrito al Ministerio de Ciencia e Innovación, en sus instalaciones de Soria, se sumergió en el sector hace diez años y, desde entonces, se han sucedido las pruebas para mejorar la tecnología y hacerla atractiva desde el punto de vista comercial. Luis Cano, uno de los investigadores, desgrana las líneas de futuro.
- ¿La mini eólica puede ser la próxima renovable en despegar en el mercado?
- Estoy seguro de que sí. Lo que pasa es que necesita una chispa para poder lanzarse. No sólo me refiero a una prima por generación como en otros países, sino a una diferenciación clara con respecto a la gran eólica, con nuevas leyes a nivel administrativo, proyectos de ejecución... Ahora mismo los trámites son parecidos y realmente las dos energías no se parecen en nada, solo en que tienen un rotor y los mueve el viento.
- ¿Se llegará a generalizar?
- Supongo que sí. Es una suma de varias cosas, porque una vez que haya productos demostrados que funcionen y que sean seguros y rentables, será cuestión de que la gente se acostumbre a ellos. Con ellos se reducirían las emisiones de CO2 y las pérdidas por generación y transporte de la energía eléctrica.
- ¿Los mini molinos se podrían instalar en cualquier edificio?
- Por supuesto, el objetivo es que se puedan instalar en cualquier edificio, ya sea de uso residencial, industrial o rural, y que sea para un solo usuario, una comunidad o un barrio, polígono o lo que fuera. El problema surge normalmente porque la gente que convive bajo el mismo techo se tiene que poner de acuerdo para su instalación.
- ¿Cómo se resolverán los problemas estéticos y de ruido?
- El problema estético es un tema subjetivo. Yo creo que hay aerogeneradores que se pueden integrar perfectamente en función del tipo de vivienda que se quiera construir, y que se instalarán sin problemas. Al final será una cuestión de costumbre, ya que los primeros parecerán raros.
- ¿Cuánto viento se necesita?
- En la mayoría de sitios donde vivimos no hay más de 5 metros por segundo de viento. Los aerogeneradores tienen que estar preparados para aprovechar ese viento, mientras que las grandes ráfagas, menos frecuentes, no deberían de utilizarse.