DV. «Querido, muy querido hijo de mi alma: (...) Voy a morir con la cabeza alta. Sólo por ser buena: tú mejor que nadie lo sabes, Quique mío. (...) No guardes rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor y tú tienes que ser un hombre bueno, trabajador. (...). Tu padre y yo vamos a la muerte. No sé si tu padre habrá confesado y comulgado, pues no le veré hasta mi presencia ante el piquete. Yo sí lo he hecho».
El PSOE y el PCE, por separado, homenajearon ayer a las 'Trece Rosas', entre las que estuvo la donostiarra Blanca Brisac Vázquez, la autora de esta carta a Enrique García, su hijo. Fueron ajusticiadas hace 70 años junto al cementerio de la Almudena en Madrid. Más de la mitad de ellas tenía menos de 21 años, era menor de edad. Precisamente por su juventud es por lo que fueron posteriormente conocidas como las 'Trece Rosas'.
Las jóvenes murieron justo después de que 43 hombres fueran fusilados. Los 56 estaban acusados de pertenecer a las Juventudes Socialistas Unificadas. Tres días antes de las ejecuciones, el 3 de agosto, un Tribunal Militar (causa número 30.426) les condenó «a la pena de muerte» por haber tratado de reorganizar las JSU y el PCE, para así perpetrar actos delictivos contra el «orden social y jurídico de la nueva España».
En el acto de ayer, los socialistas, encabezados por su secretaria de Organización, Leire Pajín, rindieron tributo a estas jóvenes, con el descubrimiento de una placa conmemorativa que recuerda sus nombres. De esta forma, se cumplió, según Pajín, con la última voluntad de Julia Conesa, una de las 'Trece Rosas', quien antes de morir escribió: «que mi nombre no se borre de la historia».
En su discurso, Pajín expresó la necesidad de reivindicar la memoria histórica para «mantener vivo» el recuerdo de unas jóvenes que, a su entender, dieron su vida por defender los valores constitucionales, la libertad y la democracia. Así, se mostró partidaria de recuperar las «voces dormidas» de una generación de ciudadanos que, «sedientos de progreso y de libertad», se plantaron para defender a este país «de la miseria, de la ignorancia y de la desigualdad».
Por su parte, el secretario federal de Memoria Histórica del PCE, Javier Ruiz, leyó un manifiesto en el que aseguró que su partido seguirá trabajando para que «se anulen todas las sentencias de los tribunales ilegales» y que «el sistema judicial investigue los crímenes del franquismo».
La 'rosa' Blanca Brisac era la única casada. Según sostiene su hijo, no militaba en ninguna fuerza política. Era votante de derechas, pero prestó dinero a un músico militante comunista, Juan Cánepa. Le valió la muerte.
«Enrique, que no se te borre nunca el recuerdo de tus padres. Que te hagan hacer la comunión (...). Te seguiría escribiendo hasta el mismo momento, pero tengo que despedirme de todos. (...). Recibe después de una infinidad de besos el beso eterno de tu madre. Blanca».