BUZÓN
El pasado 23 de julio, el concejal de EB Ubaldo Ortiz publicaba en esta misma sección un escrito en el que, bajo el título De residuos y falsedades, alababa la recogida puerta a puerta de residuos y manifestaba que la incineración no es la solución. Me voy a limitar a reseñar lo que es evidente y contrastable todos los días a pie de calle en Zarautz. Tenemos contenedores para reciclar vidrio, papel, plástico, materia orgánica limpia y recogida de restos. Tenemos un garbigune para depositar desechos de obra, electrodomésticos y otros materiales, a lo que hay que añadir que una vez por semana se retiran los muebles. Además, los polígonos industriales tienen un sistema de recogida selectiva puerta a puerta y en la zona del casco todos los días laborales se recogen los cartones generados por la actividad comercial. Con todo ello, intentamos reducir, recuperar y reciclar lo máximo posible, aunque somos conscientes de que todavía tendremos que realizar esfuerzos mayores para mejorar la gestión y los resultados finales, y de que el resto o se incinera o se dirige hacia nuevos vertederos. Este debate ya se cerró hace tiempo con la puesta en marcha del Plan de Residuos de Gipuzkoa, que inició el camino de situar a la incineración en el punto final del proceso. No tiene marcha atrás. No hay otra solución.La recogida de residuos domésticos puerta a puerta según el modelo de Usurbil no pasa de ser un cuento chino para intentar justificar lo injustificable, es decir, para querer demostrar que se recicla más sin que esto sea cierto. No es práctico y condiciona la vida de los ciudadanos, a quienes se les pide que se atengan a un calendario de recogida y presten atención a los días y horarios específicos para papel, vidrio, plásticos, etc. Para un invento de estas características no es necesario confundir a la población. En Zarautz tenemos los contenedores situados aproximadamente cada 100 metros. A cualquier hora se puede depositar papel, plástico y orgánico para reciclar; el vidrio durante las horas diurnas y el resto a partir de las siete de la tarde. Con unos horarios flexibles y una proximidad a cada domicilio no es necesaria la implantación del sistema puerta a puerta que lo único que hace es retirar los contenedores de la calle para colocar cubos de basura en los porches y portales.