El atentado cometido ayer en Palmanova se produjo a escasas horas de que llegasen a la isla los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía. Será mañana cuando aterricen en el aeropuerto mallorquín para iniciar sus tradicionales vacaciones estivales. El lugar donde explotó la bomba lapa que segó la vida de los dos agentes de la Guardia Civil está situado a escasos ocho kilómetros del Palacio de Marivent, que es la residencia oficial de los monarcas en Mallorca.
Don Juan Carlos siguió ayer las noticias del atentado desde su despacho en La Zarzuela y se mantuvo en contacto con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien trasladó su repulsa por la última barbarie de ETA. También conversó varias veces con el ministro del Interior y con el director general de la Policía y de la Guardia Civil, que le mantuvieron informado de los hechos.
La presencia de los Reyes en la isla obliga todos los años a reforzar las medidas de seguridad y los controles de vigilancia, que los terroristas han sabido sortear. Este año el despliegue comenzó el pasado 18 de julio. Agentes de las Unidades de Intervención Policial y miembros de la Brigada Móvil -dedicados habitualmente al control de trenes, a las fronteras de Ceuta y Melilla o a la Operación Paso del Estrecho- se encargan, entre otras medidas, de controlar la llegada de pasajeros en los ferrys procedentes de Alicante, Valencia y Barcelona.
El atentado cogió a don Juan Carlos y doña Sofía aterrizando en la isla portuguesa de Madeira, donde se encuentran de viaje oficial. Nada más llegar, los Reyes fueron recibidos por el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, y su esposa, María, recibieron ayer tarde en el aeropuerto de Madeira a los Reyes de España a su llegada al archipiélago para una visita de tres días. Inmediatamente el mandatario luso les expresó sus condolencias y solidaridad por los dos atentados de ETA.
Agenda
Los Reyes trasladarán su residencia a Marivent, en Palma de Mallorca, mañana al término de su visita oficial a Madeira. En Baleares, don Juan Carlos compaginará el trabajo de despacho habitual con la práctica de actividades deportivas como la Copa del Rey de vela, en la que habitualmente participan tanto el monarca como el Príncipe y que se celebrará del 1 al 8 de agosto en su XXVIII edición en la bahía de Palma. Los organizadores de la 28 Copa del Rey-Audi Mapfre acordaron ayer suspender la presentación de la regata prevista para hoy en el Real Club Náutico de Palma, en «señal de respeto» por las víctimas del atentado.