DV. El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, instó ayer a los creadores de contenidos culturales y de ocio del territorio a subirse a «la ola» de las nuevas tecnologías para evitar que el «tsunami» de la red ahogue la cultura vasca.
De esta manera Olano explicó que ya existe un lugar donde todo el patrimonio cultural de Gipuzkoa disperso en hogares y entidades públicas y privadas puede ser compilado y guardado sin que llegue a echar raíces ni a ser olvidado. Y que ese lugar no es otro que internet. En concreto, el programa Gipuzkoa 2.0, que busca reunir diversos aspectos del patrimonio cultural vasco con el fin de conservarlo, difundirlo -sobre todo aquellos contenidos en euskera- hacerlo accesible y socializarlo.
Hace poco, de hecho, en el marco de este programa se presentó una página web -www.Guregipuzkoa.net- que reúne en un mismo espacio virtual todo el material cultural del territorio que aportan tanto los mismos guipuzcoanos como entidades públicas y privadas.
Olano presentó este proyecto creado por la Diputación de Gipuzkoa en Tabakalera junto a Maite Goñi, profesora y experta en nuevas tecnologías, y Cory Doctorow, editor del famoso blog BoinBoing, y explicó que pretende hacer accesible a los ciudadanos todo el material posible e interesante relativo a la cultura guipuzcoana. «Debemos colaborar para hacerla fuerte y la Administración debe promocionarla y nutrirla», apostilló el diputado. Es más, anunció, este va a ser «un cambio de actitud fundamental por parte de la administración: coger la ola en la red».
Hasta el momento, esta iniciativa está resultando exitosa. Si accede a la página web citada, Guregipuzkoa.net, encontrará miles de fotografías, tanto del pasado como del presente del territorio, aportadas por los propios ciudadanos y también por el departamento de Cultura, Kutxa y la sociedad de Ciencias Aranzadi (que en breve permitirá que se pueda seguir el desarrollo de excavaciones arqueológicas). Muchas instantáneas publicadas muestran aspectos de la realidad guipuzcoana que se remontan incluso al siglo XIX. Y tampoco faltan las antiguas fotos de familia así como un amplio abanico de reflejos de la Gipuzkoa actual.
Tendencia al alza
Lo cierto es que la característica de Gipuzkoa 2.0 es que su vocación social permite la participación activa de los ciudadanos sin grandes complicaciones. El usuario únicamente debe inscribirse en Guregipuzkoa -sólo se requiere el nombre, una contraseña y una dirección de correo electrónico- y ya puede ver y descargar las fotos, vídeos y otros contenidos culturales subidos a la red por los demás, así como colgar su propio material.
Se trata, a grandes rasgos, de una comunidad de amigos como otras que abundan en internet, con la particularidad de que en ésta sus usuarios «comparten y difunden un interés común»: la cultura en Gipuzkoa. Además, la Diputación concederá ayudas económicas a iniciativas empresariales, de asociaciones y de entidades públicas que «faciliten la accesibilidad a sus contenidos culturales».
El objetivo, adelantan desde el ente foral, es ir a más. Un ejemplo de ello es el plan por el que se pretende que los ayuntamientos elaboren una ruta cultural de sus municipios que pueda ser descargada por los ciudadanos incluso a través del teléfono móvil.