El Plan de Residuos de Gipuzkoa ha alcanzado velocidad de crucero. En los últimos días, el Consorcio de Residuos ha asumido la plena competencia para gestionar el tratamiento de la basura y la Diputación ha aprobado el plan que distribuye las infraestructuras por el territorio. Estos dos hechos consolidan el proceso para cerrar la época de los vertederos y abrir la del reciclaje, compostaje e incineración. «No hay vuelta atrás», asegura Carlos Ormazabal, diputado de Desarrollo Sostenible.
- ¿El Plan de Residuos y la incineradora, no tienen marcha atrás?
- Así es. Esta semana se han dado dos nuevos pasos a sumar a los hitos importantes que han jalonado el camino. En mayo de 2007 se aprobó el convenio entre la Diputación, el Ayuntamiento de Donostia y las mancomunidades. Desde entonces, hemos ido superando las dificultades, como el cierre del vertedero de San Marcos. En este tiempo, se ha constituido el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa y las Juntas Generales aprobaron la norma foral de residuos: 45 sobre 51 junteros dieron el carpetazo a los objetivos. El apoyo parlamentario, por tanto, es total, y esto es la democracia.
- Se olvida de momentos muy críticos, en los que parecía que no había solución. ¿Hace dos años hubiera previsto que el tema acabaría encauzándose?
- En realidad, preveía que los problemas que iban a plantear algunas mancomunidades serían mayores. El cierre del vertedero de San Marcos nos devolvió a todos a la realidad: o seguimos con basureros o buscamos una alternativa. Está bien apostar por el reciclaje y el compostaje, pero siempre habrá una fracción que no puede ser recuperada.
- La elección del lugar donde instalar la incineradora tampoco fue un camino de rosas...
- No me tocó a mí, se resolvió en la pasada legislatura, pero me consta que fue difícil. Todos somos conscientes de que es necesaria una infraestructura para hacer desaparecer los residuos, pero nadie la quiere cerca de su casa.
- No todos piensan así, hay quien cree que existe una alternativa, la recogida puerta a puerta.
- No es una alternativa a la incineración. Supongamos que fuéramos capaces de recoger selectivamente el 80% de la basura. ¿Qué hacemos con el 20% restante? Gipuzkoa genera 500.000 toneladas de residuos al año, por tanto, tendríamos que encontrar solución para 100.000. Si no se incineraran, haría falta abrir un nuevo vertedero similar a San Marcos.
- ¿Qué valoración hace de la experiencia puerta a puerta de Usurbil?
- La recogida es una competencia municipal. Cada ayuntamiento puede decidir el sistema que más le interese. El puerta a puerta puede ser válido en barrios rurales o en zonas de viviendas unifamiliares. No lo concibo, por ejemplo, en Donostia.
- ¿Por qué?
- El sistema de contenedores, incluido el destinado exclusivamente a los residuos orgánicos, da libertad a los ciudadanos para dejar la basura cuando les viene bien. En el puerta a puerta, los horarios son muy rígidos y, además, cada día hay que dejar en el portal un tipo de basura. Casi casi te condiciona el menú que tienes que poner en tu casa a lo largo de la semana. Si la materia orgánica la recogen dos o tres días, pero no el sábado y domingo, qué haces con esa basura el fin de semana, no puedes sacarla. Por no hablar de los costes de recogida y el tiempo empleado... Dicho esto, insisto que es decisión de cada ayuntamiento adoptar el sistema que crea más oportuno.
- ¿Cómo valora que la Mancomunidad de San Marcos haya calificado el Plan de Residuos como «ataque económico y medioambiental» y que anuncie que lo impugnará?
- No es una sorpresa. Es la actitud que mantiene desde que se constituyó el Consorcio. Forma parte de una estrategia para retrasar el plan, como la presentación de recursos. Los procesos judiciales, hay siete en curso, tardan dos años en resolverse. No podemos estar parados ese tiempo.
- ¿Teme que alguno de estos recursos paralice el Plan de Residuos?
- Pongámonos en situación límite. Si no existiera el Consorcio o un organismo similar: ¿Qué hacemos con la basura? ¿Volvemos a reabrir los vertederos? No hay una alternativa real a la incineración. En todo caso, se puede discutir sobre la cantidad a incinerar.
- ¿Existe la garantía total sobre la seguridad de las incineradoras? El PP ha denunciado en Vizcaya una fuga de lixiviados en Zabalgarbi que puede contaminar el agua que se consume en Bilbao...
- Puede haber errores tecnológicos y también humanos. El Consorcio y la Diputación exigirán que se cumplan escrupulosamente todos los requisitos. Los filtros de la incineradora costarán 15 millones de euros.
- Parece que estamos en un debate maniqueo. Ustedes dicen que si no hay incineración se tendrían que reabrir los vertederos. Desde la otra parte, alertan sobre la dispersión de dioxinas, cáncer... El ciudadano está confuso.
- Todos coincidimos en la necesidad de potenciar el reciclaje y el compostaje. Sobre la incineración hay argumentos a favor y en contra, pero a nadie le he oído que esté a favor de los vertederos. Yo vuelvo a preguntar. ¿Si no se quiere la incineración, cuál es la alternativa? El aumento del reciclaje y del compostaje no resuelve el problema en su totalidad. Hay quien en lugar de la incineración propone la gasificación, pero en este caso se quema la basura a temperatura más baja y la posibilidad de emisiones es mayor.
- ¿Estima justificado que parte de los ciudadanos sean críticos con la incineradora?
- Hay ciudades europeas que tienen las incineradoras en el centro. París acaba de poner en marcha una planta. No podemos abstraernos de lo que vienen haciendo en otros sitios desde hace años. Tenemos que dar una solución al problema de los residuos. En nuestra opinión, en la de las Juntas Generales y en la de las mancomunidades, el Plan de Residuos es esta solución. Repito que 45 junteros de 51 votaron a favor. ¿Los partidos políticos a los que representan esos junteros a favor de la incineración son menos responsables que los otros, de cara a la salud pública?
- La coordinadora contra la incineración ha recogido 30.000 firmas en Gipuzkoa para que se debata en el Parlamento una ley de residuos que descarte la incineración. Ellos lo califican como un éxito. ¿Usted?
- Me parece bien que sigan los cauces parlamentarios. Es así como se hacen las cosas. Nosotros también hemos usado los cauces parlamentarios que conllevan la presentación de alegaciones, a las que se ha dado cumplida respuesta.
- ¿El nivel de reciclaje y compostaje al que aspira llegar Gipuzkoa tiene parangón en España?
- Hemos conocido el modelo catalán donde, por cierto, han dado vía libre a una incineradora. También la experiencia de Mallorca. El año pasado estuvimos en Tenerife, donde han tomado como modelo el guipuzcoano. El nivel de reciclaje y compostaje previsto para 2016 difícilmente va a ser superable en otros sitios. Estamos convencidos de que los guipuzcoanos colaborarán como hasta ahora para lograr el objetivo.