DV. Las 'guerras de protocolo' que se están viviendo a lo largo del mes de julio entre el Gobierno Vasco y el PNV a través de las diputaciones amenazan con registrar una nueva escaramuza la próxima semana. El lehendakari, Patxi López, no acudirá a la recepción que el Ejecutivo foral de Vizcaya celebrará, como es habitual, el próximo miércoles con motivo de la festividad de San Ignacio al encontrarse de vacaciones. Por este motivo tampoco estará presente en la homilía que días después se desarrollará en la basílica de Loyola, en Azpeitia. Se trata de dos actos que, tradicionalmente, sí entraban en la agenda de Juan José Ibarretxe. En todo caso, el gabinete socialista estará representado por Isabel Celaá, que, en ausencia de López, se convertirá en la lehendakari en funciones al ser la consejera de más edad.
La decisión del líder del PSE de no designar a nadie oficialmente 'número dos' de su gabinete situará a la titular de Educación a la cabeza del Ejecutivo autónomo. Eso sí, de manera temporal. Apenas siete días. La Ley de Gobierno de 1981 establece en su artículo 14 que cuando el lehendakari deba ser sustituido su puesto lo ocupará el vicelehendakari. En caso de que esta figura no exista, el honor recaerá en el consejero que lleve más tiempo en el Gobierno. Sin embargo, al haber entrado todos los miembros del gabinete López el mismo día -el pasado 9 de mayo-, el factor que se tiene en cuenta son los años. Y la más veterana es Celaá, nacida en 1949. A distancia se sitúan otros consejeros como Rodolfo Ares (Interior), Bernabé Unda (Industria), Pilar Unzalu (Medio Ambiente) y Gemma Zabaleta (Empleo y Asuntos Sociales), todos ellos nacidos entre 1956 y 1957.
La conversión de Celaá en lehendakari en funciones llegará al coger López vacaciones la última semana de julio. Fuentes del Gobierno sostienen que se trata de una decisión adoptada hace ya tiempo y que «en algún momento se tenía que producir». En este sentido, destacan que el jefe del Ejecutivo autónomo tiene interés en estar presente en las fiestas de las tres capitales vascas que se desarrollan durante el mes de agosto para cumplir diversos compromisos protocolarios. «Por tanto, los únicos días que quedaban libres son los de la próxima semana», afirman desde Lehendakaritza.
Invitación
Justo cuando se celebra San Ignacio -el día 31-, patrón de Vizcaya y Gipuzkoa, en cuyo honor se desarrollan dos actos muy simbólicos. Por un lado, la recepción que organizará la Diputación de Vizcaya en el palacio foral de la Gran Vía bilbaína el martes día 29. Hace dos días, José Luis Bilbao envió una carta personal a López invitándole «en aras de reforzar» la colaboración institucional.
Una misiva que llega en un momento muy particular. Apenas una semana después de que el diputado general de Vizcaya rechazase acudir -al igual que sus homólogos de Gipuzkoa y Álava, todos del PNV- a la reunión convocada para este pasado lunes por el consejero de Economía, Carlos Aguirre. Los tres aludieron motivos protocolarios asegurando que les tenía que haber citado el propio lehendakari. Para intentar calmar los ánimos y evitar que se propague la guerra sorda existente entre el Gobierno y las instituciones forales, que acusan al gabinete socialista de «inacción» ante la crisis económica, fuentes del Ejecutivo subrayaron que la ausencia de López no es una venganza contra José Luis Bilbao. «No tiene nada que ver», precisan.
Palacio de Miramar
López tampoco estará en la homilía que cada año se desarrolla en la basílica de Azpeitia a cargo del obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte. Se trata de una ceremonia que suele estar acompañada de cierta polémica al ser aprovechada por los familiares de los presos de ETA para criticar la política penitenciaria ante los numerosos dirigentes políticos que marchan hasta el santuario.
Tanto a la cita de la Diputación de Vizcaya como a la de Azpeitia acudía de manera habitual Juan José Ibarretxe. A la de la localidad guipuzcoana, por ejemplo, también fueron el año pasado el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, y la presidenta de las Juntas, Rafaela Romero (PSE).
Isabel Celaá tendrá que representar al Gobierno Vasco en estos dos actos. Pero no sólo eso. También le tocará asumir otro destacado papel: presidirá el consejo de gobierno del próximo martes. Será la última ocasión en que los miembros del gabinete socialista se reúnan hasta el próximo 28 de agosto, cuando arrancará el nuevo curso parlamentario con una reunión en el Palacio de Miramar de San Sebastián. Una costumbre heredada de los gobiernos del PNV que el PSE ha decidido mantener. En todo caso, desde el Ejecutivo se aclara que los consejeros no tienen un mes de vacaciones, sino que seguirán trabajando en las dependencias de Lakua.