DV. Un día decidió dejar Madrid y la restauración de obras de arte para asentarse en La Rioja. Y la ilustración y el vino terminarían cambiando su vida: publica libros y promueve una empresa de viajes que ahonda en la relación entre el vino y la cultura, «porque en mi opinión, todo ese cóctel forma parte de la misma perpectiva de la vida: el amor por nuestro pasado, por la tierra y por la gente», asevera Judith Sáenz de Tejada.
Esa mezcla de dibujos, literatura y vino acaban de ocasionarle a esta artista madrileño/riojana una distinción de alcance internacional. Su libro El estornino Saturnino acaba de recibir en París el Gourmand World Cookbook a la Mejor Ilustración y Fotografía del mundo en libros de vino y licores. «Estoy encantada porque un galardón así supone un espaldarazo enorme a un trabajo que de forma más o menos callada venimos desarrollando desde hace años en La Rioja», dice la ilustradora. La Fundación Dinastía Vivanco ha promovido la edición de esta obra que cuenta con textos de Carlos Baena Preysler.
Un pájaro entre vides
El estornino Saturnino en la tierra del vino cuenta la historia de un pájaro que cae herido y es «ahijado» por un agricultor. Durante un año, a través del pájaro y su cuidador, asistiremos al milagro de la naturaleza y el labrador: cómo va cambiando el paisaje, cómo crece la uva y cómo se hará el vino. «Es una forma de que los niños sepan de tradiciones y de una cultura pegada a la tierra de la que nace un producto tan arraigado en nuestra forma de ser y nuestra historia como el vino», explica Sáenz de Tejada, que está empeñada en la tarea de recuperar las viejas tradiciones y sabidurías de la vendimia a través de los más veteranos personajes del campo «antes de que su sabiduría se vaya con ellos».
Judith Sáenz de Tejada, que termina estos días en Italia un máster relacionado con la ilustración y la edición, ha desarrollado una larga carrera editorial vinculada con los vinos. Publicó una guía de txakolis del País Vasco, paseos gastronómicos por Logroño y La Rioja o este premiado libro de divulgación infantil que podría tener continuidad con nuevas entregas en los próximos años.
Pero todo ese trabajo lo combina con su empresa de viajes relacionados con los vinos. «Gracias a la sabiduría de las grandes bodegas riojanas desde hace siglos hoy podemos disfrutar de nuevas tendencias como las 'bodegas de autor' elaboradas por arquitectos de renombre o grandes hoteles de diseño», explica. «En mis rutas con viajeros me gusta ir más allá de las cuestiones del comer y el beber: La Rioja y el vino tienen siglos de historia y la uva se hace presente en los rincones artísticos más bellos, como el pórtico de la iglesia de Laguardia».
Para Sáenz de Tejada, «hay un filón cultural, gastronómico y artístico en la región del vino. Porque para mí, La Rioja no entiende de fronteras administrativas: es un paisaje común que ha dado riqueza a sus gentes y sus sociedades... y todavía puede dar mucho más». De momento, esta entusiasta artista disfruta del premio a un libro publicado en castellano e inglés, con traducción de su madre, Judith Gorman.