Un día después de la trágica negligencia sanitaria que puso fin a la vida de Rayan, el bebé prematuro hijo de la primera víctima mortal de la gripe A en España, los integrantes de la familia del pequeño se desplazaron al Instituto Anatómico Forense de Madrid, donde se realizaba el examen anatómico del cadáver. El pequeño será trasladado hasta Marruecos, en concreto a la localidad de Mdiq, para ser enterrado junto a su madre, Dalilah Mimuni, que falleció en el mismo centro sanitario el pasado 30 de junio a consecuencia de la gripe A. El rey de Marruecos, Mohamed VI, fletó un avión militar para trasladar a Rayan, junto a sus familiares, al país magrebí con el fin de que reciba sepultura junto a su progenitora.
Los familiares de Rayan celebraron un oficio religioso musulmán en la mezquita ubicada en la madrileña carretera de circunvalación M-30 con el cadáver del niño de cuerpo presente. Previamente, los restos mortales del bebé fueron trasladados desde el Instituto Anatómico Forense hasta el tanatorio municipal norte de Madrid, donde su cuerpo fue embalsamado. Desde allí, un coche fúnebre trasladó los restos mortales hasta la mezquita.
Investigación
En paralelo a la investigación interna emprendida en el Hospital Gregorio Marañón para depurar responsabilidades por el error hospitalario que costó la vida a Rayan, el Juzgado de Instrucción número 53 de Madrid abrió diligencias previas sobre la muerte del niño. En este juzgado, hasta el momento, no hay constancia de denuncia alguna por parte de la familia, pero ya ha recibido toda la documentación que obraba en poder de la Consejería de Sanidad de Madrid.
La Fiscalía de Madrid ha abierto también diligencias informativas sobre el mismo asunto. Por su parte, el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, inició asimismo una investigación de oficio.
La enfermera que cometió la presunta negligencia, una joven de 23 años, es ahora la única persona retirada del servicio. El lunes por la noche se retiró la suspensión cautelar de funciones a otra de las profesionales sanitarias asignadas el domingo, cuando se produjo el error, a la unidad de neonatos, que ha sido reintegrada al trabajo a petición de la inspección sanitaria de la CAM. La enfermera que administró la alimentación al bebé por vía intravenosa en vez de por vía nasogástrica, lo que provocó la muerte del pequeño de una embolia fulminante, está «totalmente destrozada, como es lógico», indicaron fuentes sindicales del centro hospitalario madrileño.