Ya están en Donostia, tras quince días de viaje, los veintisiete viajeros, socios y amigos del Club Vasco de Camping que este año han completado un ambicioso viaje por Noruega de sur a norte de este país cuyo leiv motiv es la protección y conservación de su incomparable naturaleza. En el programa, la ruta iba desde la capital, Oslo, hasta al saliente más septentrional de Europa: el impresionante Cabo Norte, espolón donde chocan las intemperies más asiduas del continente. El completo plan, que ha permitido conocer profundamente este país a través de autobuses, trenes, ferrys y avión, y también con alguna sencilla caminata, fue diseñado por el Club Vasco de Camping, gracias a la dinamizadora de la sección de viajes y turismo Mª Carmen Sabadíe. Me cuenta el presidente de la entidad, Jesús Mª Alquézar, que también formó parte de la expedición, que le ha resultado el viaje más espectacular de los que ha organizado la asociación en estos últimos años.
Recurrieron a la agencia Barceló del paseo de Colón para la organización técnica y desde allí, Elena Aguirre, su directora, asumió el reto junto a su equipo formado con Marta y Mª Carmen. Para ello contrataron a la guía Marta Inaraja, que vive en Madrid, pero con ascendientes vascos, los Inaraja de Zumarraga, familias muy conocidas de esa localidad, enamorada de Escandinavia y que controla toda su orografía a la perfección. Gran comunicadora, sumergió a los participantes en la cultura, historia, costumbrismo, factor humano y naturaleza de Noruega.
Llegaron a la capital Oslo y tras recorrerla en su totalidad iniciaron la ruta que finalizaría en el Nordkapp primero por los afamados Fiordos del Sur. Tras progresar por las bellas montañas del Telemark, ascendieron al Prekestolen (Púlpito), el balcón del vértigo, donde se lesionó con rotura de fibras Luisa Iribar, pero que no se retiró en su afán de alcanzar el finisterre, una ilusión que se hizo realidad.
También conocieron ciudades del mediodía, el precioso Bergen, el valle de Voss, subieron en el tren de Flam, para seguir por el inolvidable fiordo de los sueños y llegar al Jostedalsbreen, el casquete glaciar que 100 km de largo y 15 de ancho, que está considerado como el más extenso de la Europa continental.
Allí subieron hasta la lengua glaciar de Briksdal. Y continuaron hasta Trondheim por Alesund, por parajes de ensueño donde todo era una postal alpina, con fiordos, lagos, ríos, montañas, cascadas y valles. Tras completar el estrecho fiordo de Geiranger, el más fotografiado de su relieve, alcanzaron Trodheim por Alesund. Desde allí volaron, cruzando el círculo polar ártico, hasta Bodo, en el ecuador del viaje, para iniciar la segunda parte del itinerario, los fiordos del Norte. Diferentes, anchos, con muy poca densidad de población, donde la soledad y el silencio son los acompañantes asiduos y las islas Lofoten y Vesteralen.
En esta zona del mundo, donde estos meses de verano no anochece, un fenómeno poco natural y extraño para los viajeros, se acercaron hasta Tromso y los fiordos de Lyngen y Ulls, en los Alpes de Lyngen. Al cabo Norte se aproximaron desde Alta, por la tundra Lapona, el país de los samis, divisando numerosos rebaños de renos para observar el sol de medianoche, cuando el astro rey no se esconde, con enigmáticos atardeceres.
Desde Lakselv, tras visitar la isla de los pájaros volaron hasta nuestra ciudad, Alberto Ancín y Pedro Güenaga, los cineastas que montarán un reportaje para proyectar, Mª Carmen Ugartemendía, Merche Calvo, Mª Teresa Azurmendi, la decana Arantza Mendizabal, Luismi Álvarez, el periodista ocasional que redactará la crónica oficial del viaje, Pilar Borda, Cristina Méndez, Jesus Mª Ausejo y Mª Jesús Garmendia, excelente fotógrafa que gana numerosos premios locales, José Iturrioz, el decano, Juana García, que lamentó no poder bañarse en el mar de Barents para mejorar su historial, Carmen Manchola con Pilita Solans y Pilar Quintela, ambas grandes esquiadoras, y también Agueda Arzak y Joserra Lascurain, que con buen criterio llevó su bota de vino, y la cuadrilla de jóvenes Mila Aguirre, Maite Gil, Teresa Segura, Mª Carmen Gómez, completando la nómina Nacho Maíz y su encantadora esposa Marisa Elizaran, que ya están pensando en el destino del próximo año, cuando el Club Vasco de Camping celebrará el 60 aniversario.