DV. CAF necesita más sitio para poder seguir creciendo. La empresa ferroviaria guipuzcoana prevé invertir cerca de 90 millones de euros en la construcción de un polo tecnológico en Ordizia, en el que agrupará sus filiales dedicadas a la I+D+i. Al igual que ocurre con el Polo de Innovación Garaia, del Grupo Mondragón, CAF pretende que su nuevo área tecnológica atraiga también a otras empresas innovadoras. De esta manera, según las primeras estimaciones, el nuevo polo podría dar empleo a cerca de 500 ingenieros, cien de ellos de CAF.
Lo cierto es que pese a que la compañía beasaindarra prefiere no hacer ninguna valoración sobre el proyecto, según ha podido saber este periódico, las conversaciones con el Ayuntamiento de Ordizia y los contenidos del nuevo polo de I+D, estarían ya muy avanzadas.
La nueva unidad tecnológica estaría situada en la zona de Agarre, donde actualmente se encuentra el campo de rugby de Ordizia. La parcela, propiedad de CAF, contaría con 50.826 metros cuadrados, de los cuales 22.800 serían edificables. Una de las grandes ventajas del macroproyecto sería la posibilidad de integrar la unidad tecnológica con las actuales instalaciones de CAF en Beasain.
El nuevo área de I+D+i estaría separado por la N-1 del nuevo Polo de Innovación del Goierri, lo que reforzará el papel de Ordizia y de la comarca del Goierri como referente en innovación.
El centro de innovación surge como respuesta a corto plazo a las previsiones de crecimiento de la empresa beasaindarra, que cuenta ya con una cartera de negocio que supera a los 4.100 millones de euros. La empresa, además, ha realizado en los últimos años un importante plan de inversión en investigación y desarrollo, así como en la diversificación hacia nuevos negocios, lo que le obliga a buscar una infraestructura que permita responder en el menor tiempo posible a esa estrategia.
Tampoco sería descabellado pensar que la nueva unidad que se construirá en el polo tecnológico de Ordizia permitirá además reducir costes, ya que la estrategia de crecimiento llevada a cabo en los últimos años ha propiciado la existencia de varias filiales tecnológicas dispersas geográficamente -como puede ser Trainelec, con sede en Irura-, asumiendo, por ejemplo, gastos de alquiler y de otro tipo que acabarán una vez que se ponga en marcha el nuevo área tecnológica.
Nuevos contratos
La realidad es que la empresa ferroviaria ha presentado en algunos círculos su nueva unidad tecnológica como una auténtica «oportunidad» que permitirá el agrupamiento de las filiales del grupo, fomentando así las sinergias tecnológicas, revitalizando un terreno actualmente desaprovechado y abriendo la puerta a la posibilidad de acceder a nuevos contratos.
De momento, el polo tecnológico presentado por CAF a las instituciones -cuyas obras de urbanización empezarían este otoño- comenzaría a edificarse en enero de 2010 para concluir en junio de 2011.
Lo que parece claro es que el polo nace con las puertas abiertas a otras empresas que trabajen en tecnologías integradas. De hecho, está previsto que se instalen en él varias spin off (empresas que se derivan de otras) en las que participa CAF, como es el caso de Trainelec, la filial aragonesa de CAF.
Estas empresas se instalarían en los nueve edificios que el proyecto contempla construir en los próximos dos años.