Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 15 febrero 2012

Ciclismo

KILÓMETRO CERO

10.07.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El primer balance de cierta consistencia en este Tour debe de hacerse después de los Pirineos, es decir, el domingo, a pesar de que la etapa que debe de hacer más daño y decidir es sobre el papel la de hoy en Arcalís.
Con dos contrarrelojs y una jornada de montaña ya nadie podrá esconderse. ¿Va a endurecer Astana la etapa? Hay directores, como Eusebio Unzue, que piensan que no le hace falta: «Les basta con llevarla organizada a pie de Arcalís». Otros piensan que pueden verse dos etapas: una por la victoria de etapa con una escapada que llegue a meta y la otra entre los favoritos.
La ausencia de bonificaciones permite un mayor descontrol del grupo y obliga a trabajar a quienes quieran ganar. Lo más importante es que hay corredores importantes con muchos minutos perdidos en la general. Evans y Menchov son los más perjudicados.
Sastre y los hermanos Schleck lo tienen algo mejor, pero todos manejan el mismo libro de conducta: si no atacan, se les puede complicar mucho ganar en una jornada de alta montaña. Las llegadas en alto -sólo hay tres y una de ellas es el Mont-Ventoux- se han convertido en un bien escaso en el Tour.
No sería de extrañar que Arcalís marcase menos diferencias que la crono por equipos. El Tour tiene esas cosas. Si no hay bonificaciones, hay contrarreloj por equipos con tiempos reales, lo que nos lleva a afirmar que la carrera se puede perder en el sitio menos esperado. Que se lo digan a Evans y Menchov.
La general comenzará a ordenarse. Un gusanillo recorrerá muchos estómagos. ¿Qué pensarán Contador y Armstrong ante un día como el de Arcalís? Cenan y desayunan en la misma mesa, viajan en el mismo autobús, tienen los mismos compañeros de viaje... Pero sus pensamientos no son iguales. Quedan horas para comprobar la libertad que tiene Alberto Contador.
Su carrera debe de estar abierta. Lo contrario sería un insulto a la inteligencia del ciclismo, un atentado contra el futuro de este deporte. Se le puede poner más adjetivos, pero con una sola verdad: millones de ojos en todo el mundo estarán pendientes de cómo se mueve Astana.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

buscador

Buscador de deportes
buscar
Videos de Deportes
más videos [+]
Deportes
Vocento
SarenetRSS