San Sebastián. DV. Los jugadores necesitan una buena alimentación para poder darlo todo en cada partido. Con ese fin, los organizadores decidieron preparar dos paellas gigantes que dieron de cenar a 1.500 personas junto al Palacio del Heilo ayer.
Los cocineros se esmeraron desde primeras horas de la tarde para preparar la ‘comilona’. Para ello emplearon más de 550 kilos de ingredientes: 190 de arroz, otros 200 de pollo, 100 más de conejo, 60 de marisco y varios kilos más de verduras variadas. Todo ello repartido en dos paelleras gigantes, con un diámetro de tres metros la más grande y 2,20 metros la pequeña.
Al frente de tan ingente tarea estuvo el cocinero Mariano Moros, un auténtico experto en la preparación de paelleras gigantes. El cocinero lleva 26 años dedicado a la preparación de paellas especiales para cientos de personas.
La amplia experiencia cosechada por la empresa encargada de las paellas, Paellas Gigantes Aragonesas Joma, se tradujo en una puntualidad inglesa. Desde el principio Mariano Moros señaló con total seguridad el tiempo necesario para la elaboración de la paella: «En los preparativos empleamos una hora y en la cocción de las paellas hora y media más». En ese tiempo, además de los más de 550 kilos de ingrediente y los 30 litros de aceite, Mariano calculó que emplearían alrededor de 500 kilos más de leña para el fuego. «Nosotros hacemos las paellas a la manera tradicional, al fuego de leña. Por eso dependemos del tiempo y según el viento reinante utilizamos más o menos leña, hoy -por ayer- hace viento y usaremos más de lo normal», señaló el cocinero.
Gran acogida
Mariano Moros informó de que la paella es un plato con mucho éxito en todo el mundo y para todo tipo de público, tanto niños como mayores, vengan estos de donde vengan: «La paella es uno de los platos con mejor acogida en el mundo», indicó. Como muestra comentó que llegaban a Donostia casi sin dormir después de haber preparado otra paellera gigante para 1.000 personas, franceses y alemanes en su mayoría, en Cambrils, «y te puedo decir que les encanta a los extranjeros».
Tras esperar su turno y probar su ración de paella, el jugador estadounidense del Revolution FC, John Wilhoite, confirmó este extremo al señalar que «está deliciosa». Fue la primera vez que John probaba la paella y, aparte del sabor, le llamó mucho la atención el tamaño, «nunca había visto algo así, me ha impresionado».
Eirill Bachamann del equipo noruego del Kjelssas, en cambio, ya conocía lo que era la paella anteriormente, «he venido más veces a España y la he comido antes. Me encanta su sabor». Aunque indicó que nunca antes había visto unas paelleras gigantes. «Es la primera vez que veo unas paellas tan grandes y me han llamado mucho la atención», añadió la jugadora noruega. Todos los jugadores reunidos disfrutaron de lo lindo con las paellas.