La llegada del Tour de Francia 2009 a Barcelona es una de las mejores oportunidades que puede tener Freire para conseguir un triunfo en la presente edición de la prueba y vencer, de forma muy distinta a como lo hizo José Pérez Francés en 1965, después de una escapada de 223 kilómetros, en una jornada que salió de Ax-les-Termes y finalizó en Barcelona, con 4:23 de ventaja sobre el pelotón de la carrera.
- Ha tenido un comienzo de temporada complicado, con la caída sufrida en la Vuelta a California que le trastocó todo el inicio de temporada, ¿cuál es su situación actual?
- Estoy bien. En la Vuelta a Suiza comencé a encontrarme mejor, pero los sprints del Tour no tienen nada que ver con aquello. Son bastante más complicados.
- Mark Cavendish domina con mucha suficiencia, ¿es imbatible en una llegada abierta?
- Imbatible no hay nadie, pero sí es verdad que controla mucho. Lo hace muy bien. Es un sprinter muy bueno, es difícil sorprenderle. Cuando te deja estás ya en la meta, sin margen de maniobra.
- ¿Qué tiene Cavendish que no tengan otros hombres rápidos, usted incluido?
- Tanto él como su equipo tienen los mecanismos muy cogidos. Son una formación muy fuerte. El primer triunfo lo consiguieron en una llegada en grupo. El segundo, después de romper el pelotón con todo el equipo. Ayer les fallaron los cálculos. Les cae todo el trabajo encima y no es fácil. Ellos lo hacen muy bien y nosotros les dejamos hacerlo muy bien.
- ¿Qué quiere decir?
- Que al final ves el dominio que tiene y en muchas ocasiones no se hacen las llegadas en condiciones.
- Él es fuerte y su equipo, también, ¿influye tener una formación que trabaje única y exclusivamente para un hombre rápido?
- Es el único equipo que hay en la carrera que gira en torno a un sprinter. El que más puede acercársele es el Quick Step de Tom Boonen. Hushovd tampoco tiene un grupo tan preparado para las llegadas. El Milram también es una formación que sabe moverse en ese terreno. A Bennati se le ha visto poco, aunque en Suiza me pareció que estaba en buenas condiciones. En el Columbia, hasta Michael Rogers trabaja. Les ves a todos colaborando. Son corredores que saben muy bien lo que tienen que hacer.
- Con ese panorama, ¿dónde se encuadra usted?
- Tengo muy claro que debo aprovechar alguna situación muy clara que se me presente, que llegue la gente tocada a los últimos kilómetros por alguna circunstancia, todo ello sin olvidarme de que tengo que colocarme bien. En el primer sprint que hubo, todo el mundo arriesgó mucho. Yo llegué sin fuerzas para sprintar. Si tienes que buscarte la vida en los últimos kilómetros se pierde mucha fuerza.
- ¿Realmente Cavendish va tan protegido como usted dice?
- Normalmente, durante toda la etapa va acompañado por algún compañero, pero lo que más llama la atención es que en los diez kilómetros finales de cada etapa nadie le molesta. Llega entero a su punto de arrancada y eso es fundamental. Donde él llega entero, los demás vamos bastante más fundidos. Tiene más fuerza que el resto. Cuando tienes alguien que te protege es más fácil ganar. A mí me ha pasado eso en algunas carreras y se nota mucho.
- Y aquí, en el Tour, ¿cómo le ayuda su equipo?
- La base fundamental de la formación está formada pensando en la general. Sólo me queda esperar, como un cazador, a que se me presente algún momento óptimo.
- ¿Dónde puede llegar ese momento?
- En la parte final de la etapa, dependiendo de cómo sea la llegada, tratando de aprovechar algún error que cometa.
- ¿Le haría ilusión ganar en Barcelona?
- Hay una ligera subida en la parte final de la etapa que me puede venir bien, pero seguro que cambian la forma de afrontar esa llegada. No sólo está Cavendish en el Columbia. Tienen más corredores para intentar ganar. Te la pueden liar en cualquier momento.
- ¿Está tranquilo?
- Qué voy a hacer.
- El maillot verde se le ha complicado mucho, ¿le queda alguna posibilidad de poder ganarlo?
- No. Hemos cogido muy pocos puntos. Es necesario ir sumando puntos todos los días. Si no lo haces, pierdes muchas posibilidades y eso es lo que me ha pasado a mí. Hay que meterse entre los diez primeros en todas las llegadas. De hecho, tal y como están las cosas, el único que le puede plantar cara a Cavendish para que no gane el maillot verde es Hushovd. Tom Boonen ha perdido mucho tiempo.
- Después del Tour, ¿qué programa de carreras va a hacer?
- Normalmente correré la Vuelta a España y el Mundial.