DV. El PNV tendió la mano a los partidos vascos, «y en especial» al PSE de Patxi López. El ofrecimiento tiene como «objetivo prioritario» el «afrontar la actual situación de crisis económica», según decidió ayer la ejecutiva del PNV en su reunión ordinaria semanal dedicada «de forma monográfica» a analizar las dificultades por las que atraviesa la economía.
El «gran acuerdo institucional» debe servir, según detallan desde el Euzkadi Buru Batzar (EBB), para aunar esfuerzos entre «ayuntamientos, diputaciones y Gobierno Vasco» con el objetivo de «salir de la crisis» y «para afianzar la confianza de los ciudadanos y de todo el tejido productivo vasco».
El PNV considera que para afrontar la recuperación económica es «imprescindible» que las instituciones se mantengan «fuertes» y «con unos presupuestos adecuados». Esa apuesta «urgente» permitiría que se «reactive la economía y que se cree empleo» lo que redundaría en beneficio de los vascos y de su «tejido económico».
La oferta de estabilidad institucional y presupuestaria del partido presidido por Iñigo Urkullu garantizaría, según detallan desde el PNV, que «todos y cada uno de los hombres y mujeres de este país puedan recibir la necesaria y suficiente cobertura social». Por eso se considera «necesario» promover el acuerdo de todos los partidos políticos, y en especial con el PSE, pese a que hasta este momento no se ha recibido «contestación alguna» a las «diez propuestas estructurales y líneas de futuro» que el PNV le ha presentado al Ejecutivo de Patxi López.
La propuesta se basa en los «tres grandes retos de Euskadi» a los que se ha referido Iñigo Urkullu: elevar «el listón ético», construir «un proyecto de país» desde las instituciones vascas y superar la crisis económica.
Segundo ofrecimiento
No es la primera vez que el PNV ofrece un acuerdo de estabilidad al PSE. Ya lo hizo en la primera reunión entre ambos partidos tras las elecciones autonómicas del pasado 1 de marzo. Entonces, la formación nacionalista ofreció un acuerdo en las instituciones vascas y estatales, bien llegando a un pacto de coalición de Gobierno o de legislatura, pero con la condición de que Ibarretxe siguiera como lehendakari.
Las bases del acuerdo que ofrecería el PNV se centrarían en un plan de choque ante la crisis, la búsqueda de la paz, la promoción de los derechos humanos y la lucha contra el terrorismo, así como la estabilidad de las instituciones para profundizar en el autogobierno y la «corresponsabilidad» en la política de estabilidad desde las Cortes generales del Estado.
El partido jeltzale apostaba también por una nueva cultura política, que vaya «de la política de bloques al acuerdo entre diferentes», algo que sigue defendiendo con el objetivo de «afrontar la crisis». En este sentido, asegura que el tratamiento a ambas prioridades y llegar a un diagnóstico «compartido» en torno a ellas será la cuestión que más valorarán «a la hora de fijar preferencias en las alianzas que traigan estabilidad a las instituciones».
El PNV consideraba que desde la fuerza que le dan los 30 escaños en el Parlamento Vasco es el momento de la «responsabilidad», de escuchar a la sociedad y atender sus demandas y prioridades, en especial en el apartado económico por el que ofrecen el pacto a todos los partidos. «En definitiva, de arrimar el hombro para sacar este país adelante», como llegó a decir Iñigo Urkullu antes de que Patxi López llegara a la lehendakaritza.
«Agradecimientos»
El ofrecimiento del pacto llega el mismo día en el que el presidente del Gipuzkoa Buru Batzar (GBB), Joseba Egibar, manifestó su preocupación por «los mensajes huecos y revestimiento de marketing a todo lo que hace y proclama» el Ejecutivo de Patxi López. «Nos preocupa que las consecuencias de una falta de Gobierno, de compromisos, incluso en la Cámara, las tenga que pagar la ciudadanía».
Egibar señaló que Patxi López, en su actuación como lehendakari, «no termina de arrancar», algo «normal cuando no tiene programa de Gobierno», que es «una herramienta de primer nivel».
A su juicio, los actos y entrevistas mantenidas en los últimos días por el lehendakari con distintos representantes institucionales, constituyen «el capítulo de agradecimientos». «Tiene que agradecer a Zapatero, porque hizo su apuesta y combinó en la operación el PP. En la foto en Madrid, para que fuera completa, faltaban Rajoy y Basagoiti, y en Navarra, con Miguel Sanz, tres cuartos de lo mismo».
La «segunda parte» la constituiría, para el presidente del GBB, el «diálogo multilateral», porque «habla con sindicatos, patronal, instituciones de crédito, Diputaciones forales y partidos políticos». «Escuchar está muy bien -aseguró- pero, ¿usted qué les dice, qué propuestas hace? Porque no hemos oído ninguna propuesta».