DV. Todo empezó hace un año en Azkoitia, cuando la Guardia Civil investigaba a varios ciudadanos de origen marroquí que se dedicaban a la venta al menudeo (en pequeñas cantidades) de hachís. El equipo contra la delincuencia organizada y antidroga de la Comandancia de Gipuzkoa venía siguiendo las actividades de estas personas vinculadas a la compra-venta de estupefacientes, algunas de las cuales ya habían sido detenidas en una operación antidroga anterior y que, en ese momento, se encontraban en libertad provisional pendientes del juicio oral. Las pesquisas policiales llevadas a cabo en la zona permitieron desarticular esa red de tráfico de droga y, lo más importante, llegar hasta al grupo responsable del aprovisionamiento de las sustancias, que operaba en el sur de España, donde recibían la droga procedente de Marruecos. En total, han sido detenidas 51 personas, en Gipuzkoa y otras seis provincias más, a las que luego se han sumado otros 16 arrestados en dos operaciones desarrolladas de forma paralela en Tolosaldea y Urola Costa. El material intervenido por la Guardia Civil es uno de los alijos «más importantes» de los últimos años: más de una tonelada de hachís, 49 kilos de speed, 40.000 dosis de cocaína, 12.500 pastillas de éxtasis, varias armas, así como diversas sustancias para el corte de la droga.
Según informó ayer la Delegación del Gobierno en el País Vasco, la operación iniciada en Azkoitia, denominada Buceador II, dejó al descubierto a una organización de narcotraficantes que actuaban principalmente en Gipuzkoa, aunque disponían de una amplia red que se extendía por seis provincias españolas y varios puntos del País Vasco francés.
Las ramificaciones de este grupo llevaron a los investigadores hasta Algeciras, donde operaban los cabecillas de la red que, según fuentes de la Guardia Civil, se dedicaban a recibir y distribuir los alijos procedentes de Marruecos en las costas andaluzas. Durante los registros se localizaron varias embarcaciones utilizadas para el transporte de la droga en el Estrecho, así como 1.295 kilos de hachís almacenados en un garaje de la citada localidad andaluza.
23 registros a domicilios
Además de los 51 arrestos y de la tonelada de droga, los agentes intervinieron 34 kilos de speed, 12.500 pastillas de éxtasis, 40.112 dosis de cocaína y 35 kilos de sustancias de corte. En el transcurso de la operación, en la que se practicaron 23 registros a domicilios, también se localizaron 27 vehículos, varias armas blancas, artilugios de defensa personal, tres pistolas simuladas y otras tres de fuego real, así como diverso material para preparar las dosis. Fuentes de la Guardia Civil especificaron que la droga de diseño se vendía a ciudadanos vasco franceses residentes en poblaciones cercanas a Irun, varios de los cuales fueron detenidos en el transcurso de las actuaciones.
De forma paralela a esta trama, la unidad antidroga de la Comandancia de Gipuzkoa centró sus esfuerzos en otras dos operaciones contra el narcotráfico. La primera se ha desarrollada en la comarca de Tolosaldea, donde se siguió la pista a diez presuntos traficantes que forman parte de un grupo dedicado a la venta de hachís con destino al menudeo (la venta en pequeñas cantidades destinadas al consumo).
Después de seis meses de actividad policial, se llevaron a cabo cinco registros, que se saldaron con la detención de los diez presuntos narcotraficantes y la aprehensión de 56 kilos de hachís, la incautación de once vehículos, una pistola con abundante munición, dos escopetas, armas blancas, así como básculas y útiles para la manipulación y el envasado de la droga.
En la comarca de Urola Costa se desarticuló otra red que se dedicaba a la compra-venta de speed, que era importado en grandes cantidades desde Holanda. Seis personas fueron detenidas y otras siete más fueron imputadas. En total se intervinieron 15 kilos de speed y cuatro coches, además de abundante cantidad de dinero.