DV. Las playas, la Parte Vieja y el Centro o determinadas zonas de los barrios son áreas delicadas por la gran afluencia degente que se concentra en ellas. Sobre todo cuando llega el verano y las aglomeraciones son frecuentes. La Guardia Municipal se refuerza durante estos tres meses en los que las denuncias suponen el 34% de todas las que recibe la policía local donostiarra a lo largo del año.
El nuevo responsable de Seguridad Ciudadana, el concejal Enrique Ramos, recordó que desde esta semana hay noventa agentes de verano que se han incorporado al servicio de vigilancia de la Guardia Municipal para velar por la seguridad e impedir que se cometan delitos en la ciudad.
Los más habituales son los hurtos en playas o en calles del centro y de la Parte Vieja, pero Ramos aseguró que tampoco se bajará la guardia en los barrios.
Estaba previsto que, en lugar de noventa, fueran cien los agentes, pero no ha existido demanda suficiente para estos puestos y, finalmente, se ha quedado en este número. Sin embargo, la puesta en marcha del nuevo cuerpo de agentes de Movilidad permite que éstos se hagan cargo de las labores de control de todo lo que tiene que ver con el tráfico y que los refuerzos de verano patrullen las calles y apoyen a los agentes de la policía local donostiarra.
Ramos explicó que las tres unidades especiales de estas brigadas estivales están compuestas en cada turno por 24 agentes y cuatro mandos, éstos últimos de la plantilla de la Guardia Municipal. «Realizan rondas de vigilancia a pie por las calles del centro o por las playas, aunque también se incorporan nueve motoristas y nueve agentes más destinados a las unidades clásicas de la policía local».
Además, en fechas concretas como la Semana Grande, el Festival de Cine o la Clásica San Sebastián, se habilitarán dispositivos específicos para garantizar la seguridad de la ciudadanía y evitar que las temidas aglomeraciones supongan un incremento de los delitos.
La vigilancia, además, será especialmente intensa los fines de semana, las noches de los jueves, viernes y sábados, sobre todo.
Evitar los hurtos en las playas es una de las competencias fundamentales en esta época del año. Ayer se volvió a recordar que las pertenencias no deben estar a la vista y que hay que llevar los enseres y el dinero que sean estrictamente necesarios. Dejar bajo la toalla la ropa o la mochila es también un consejo que, «no por oido mil veces o básico deja de ser práctico». O, por ejemplo, registrar la bicicleta para que en caso de pérdida de la llave del candado, por ejemplo, se pueda justificar su propiedad.
El registro de bicis debe hacerse en el número 13 de la calle Urdaneta, en el departamento de Movilidad y es gratuito. Es útil también para el caso de robo, ya que puede identificarse que el número de la bicicleta no corresponde al que tiene la persona que la conduce.
Por su parte, los agentes, reforzados con estos sesenta de verano, realizan controles rutinarios y vivilan el cumplimiento de las ordenanzas municipales, por ejemplo en lo que se refiere a la circulación de bicis por las aceras, la venta ambulante, la ocupación de vía pública, la adecuada utilización de los servicios, la práctica de deportes en zonas no autorizadas o las pintadas y la venta ambulante.
La seguridad ciudadana se ha convertido en cuestión candente de la actualidad municipal. Desde el año pasado se anunció que iba a constituirse un servicio especial, el denominado Agentes de Movilidad, que supondría destinar a 62 personas al control del aparcamiento o la segunda fila para liberar a 45 guardias y destinarlos a la seguridad ciudadana.
Este mismo lunes, estos agentes, que llevan como distintivo un peto naranja reflectante, han comenzado con estas labores que les permiten poner multas y que, pese a no ser policías, sí son agentes de la autoridad.
La medida ha permitido, además que este refuerzo de verano se dedique también a patrullar las calles y las playas para evitar delitos. Ramos dijo ayer que la sensación de que hay más agentes en la ciudad en las últimas semanas responde a una realidad. El concejal, al igual que dijera el alcalde Odón Elorza en su momento, es consciente de que la alarma ciudadana se palía en parte con presencia en las vías públicas.
Ramos realizó ayer, en su presentación oficial como concejal del área, un repaso a cuestiones que cada ciudadano puede hacer para evitar que le roben en la playa o le quiten la cartera en el autobús. «Sabemos que se repiten muchas veces, pero está bien tenerlas en cuenta».