La familia de la joven de Irún Nagore Laffage, asesinada en Sanfermines del pasado año, ha celebrado esta mañana una concentración en la capital navarra para mantener su recuerdo y pedir justicia.
Durante la concentración, a la que ha acudido Maite Esporrín, la concejal que el lunes lanzará el chupinazo de Sanfermines, los asistentes han colocado a los pies de una imagen de Nagore con su uniforme de enfermera velas encendidas y claveles blancos.
Terminado el acto, la madre de la joven, Asun Casasola, ha agradecido la presencia de todos porque "la familia necesita apoyo" y "justicia", ha dicho, y ha mostrado su temor ante el juicio previsto para septiembre después de conocer que la defensa del acusado, un pamplonés psiquiatra de la Clínica Universidad de Navarra, presenta nuevos testigos.
Nagore Laffage era estudiante de Enfermería en el mismo centro y hoy, en vísperas de que se cumpla el primer aniversario de su muerte, Casasola ha asegurado en declaraciones a los periodistas que "cada día es más duro" ya que desde el 7 de julio de 2008 "no vivo, solo tengo una obsesión: justicia y que pague".
"Mi niña tenía 20 años" y "tiene que pagar porque la mató. No fue un golpe, la asesinó", ha afirmado, al tiempo que ha comentado que su preocupación porque el presunto autor del crimen viene "de una familia socialmente fuerte y eso se nota".
Al respecto ha vuelto a criticar que a diferencia de otros casos, en éste no se ha hecho pública ni una sola imagen del detenido, al que ha definido como "persona fría y calculadora" por cómo actuó el día del crimen y por su capacidad para ponerse a estudiar una carrera dos meses estando en la cárcel.
Ha lamentado además la actitud de los padres del detenido, "que no son capaces de llamar, mandar una carta o un telegrama" porque "se piensan que ellos son de primera y yo de quinta" y por eso ha subrayado que lo que le queda es confiar en la justicia para que "el que asesina, pague", aunque también ha hecho un llamamiento para educar a la sociedad en la igualdad y erradicar la violencia machista.
En este sentido la madre de Nagore ha comentado que lo sucedido a su hija nunca pensó que pudiera ocurrir y sin embargo ahora cree que "le puede pasar a cualquiera" aunque "él quiera lavar su imagen y ensuciar la de mi hija. Pero la de mi hija no la ensucian porque no hizo nada malo. Y él no estaba loco".