DV. El próximo 5 de agosto la iglesia de Santa María volverá a abrir las puertas a la ciudadanía tras permanecer cerrada 14 meses con motivo de las obras de restauración interior y exterior de la Basílica. Félix Garitano, coordinador pastoral de las iglesias de Santa María y San Vicente, destacó ayer al dar a conocer la fecha de la apertura que se conocía el mal estado de la cubierta, «pero no nos imaginábamos que la piedra e incluso la madera estuvieran tan mal. Ahora podemos decir que hemos salvado un edificio que por su historia y por su arte, creemos que es el más emblemático de la ciudad».
La financiación de lo que se ha hecho hasta ahora ha sido posible gracias al apoyo de las grandes instituciones públicas como la Diputación, el Ayuntamiento de San Sebastián, el Gobierno Vasco, y de otras privadas como al Kutxa, el Obispado y la aportación de los cristianos de la parroquia. Hasta el momento se han gastado 4,3 millones de euros y faltarían otros 2 millones más para rematar distintos elementos que componen el conjunto del edificio, aunque se ha priorizado terminar lo fundamental para abrir la iglesia al culto lo antes posible.
«No es del agrado de nadie enfrentarnos a la rehabilitación de un edificio tan inmenso y a la vez tan importante para la ciudad, -explicaba Félix Garitano-, y mucho menos en situaciones de crisis como la actual en la que una conciencia ética nos pone en guardia frente a posibles gastos. Pero teníamos que hacer esta obra porque Santa María estaba mucho peor de lo que nos imaginábamos».
«Lo mínimo»
Garitano recalcó que «se ha hecho lo mínimo» como para abrir la iglesia al servicio de los parroquianos y de las gentes que desean visitar la iglesia. Admitió que se podía haber esperado a terminar todas las obras para abrir el templo, «pero esto nos podía llevar varios años, y nos hubiera supuesto una cantidad de dieron que no tenemos y que ni tampoco queremos gastar en estos momentos de crisis».
En esta situación y tras conversaciones con unos y con otros la dirección parroquial optó por hacer lo mínimo para poder abrir la iglesia cuanto antes al servicio de la gente. «No es bueno tener cerrada una iglesia, y así en un tiempo récord de 14 meses, hemos terminado la primera fase de la restauración de Santa María. Solo nos ha quedado algo de lo que pensábamos hacer en la primera fase, que era restaurar la magnífica portada de la entrada a la iglesia, trabajo que quedará para después del verano», manifestó Garitano.
A pesar de que se han hecho muchas cosas quedan otras muchas por hacer, además de la portada de la iglesia, que se ha adecentado para que no desluzca con el resto de la fachada. Falta restaurar la sacristía, así como los cinco grandes retablos del interior de la iglesia, terminar las dos salas superiores que dan a 31 de agosto y que serán dos salas parroquiales, y decidir la finalidad de dos grandes espacios, cercanos a 200 metros cada uno, la zona de Santa Marta y la zona superior que fue el local del Aterpe. Y algún día habrá que acometer la mejora del órgano Cavaille-Coll, de 140 años de historia y de altísima calidad.
Aunque queden muchas cosas por hacer, en esta primera fase de la restauración se ha adecentado y limpiado la fachada exterior del edificio, sujetado gran cantidad de piedras que amenazaban con caer. Se ha limpiado todo el interior de la iglesia, renovado las cubiertas, el sistema eléctrico y se ha dotado al templo de un sistema de calefacción ecológico que impide que el calor se escape hacia las alturas.
El camarín- capilla de la Virgen, a pesar se que no cuente en este momento con financiación, se está transformando totalmente e incluso se va a acondicionar el transparente, un sistema que ya existía en la iglesia aunque estaba cegado, que es un artilugio que permite que desde un ventanal entre un rayo de luz hasta el lugar que ocupa la Virgen en el camarín.
Procesión
La apertura de la iglesia se hará el 5 de agosto a las seis de la tarde. Un cuarto de hora antes saldrá de la iglesia de San Vicente la imagen de la Virgen del Coro que irá en procesión por la calle 31 de agosto transportada a hombros por varias personas y arropada por la banda de txistularis.
A las 17.55 llegará la procesión a la iglesia donde según explica Félix Garitano estarán junto al pórtico el diputado general, el alcalde de la ciudad y el consejero de Cultura del Gobierno Vasco. La Virgen del Coro entrará en primer lugar a la iglesia y acto seguido las autoridades y todos los fieles que quieran estar presenten en el acto. A continuación se celebrará un culto religioso para festejar la reapertura de la iglesia.