DV. Mikel Arrieta, Iñigo Cossío y Olatz Uranga acaban de terminar el curso con unas notas de matrícula que les han valido el Premio Extraordinario de Bachillerato del Gobierno Vasco. Estos tres alumnos del Instituto Usandizaga-Peñaflorida-Amara de Donostia comparten galardón con otros tres estudiantes de la Ikastola Laskorain de Tolosa, del Instituto Elgoibar y de Marianistas.
Mikel (9,4 de media), Iñigo (9) y Olatz (9,64) se presentaron a la prueba de la que salen los quince mejores expedientes del País Vasco sin pensar en que podían conseguir el galardón. «No puedes hacer un examen pensando en sacar un diez», afirma Mikel Arrieta, «ya que uno así se bloquea más fácil». Pero lo consiguieron.
En Selectividad tampoco han tenido ningún problema. Durante el curso nunca habían fallado. El truco está en organizarse, dicen. «Más que un problema de tiempo es organización», cuenta Mikel. «La diferencia está en estudiar bien, no en memorizar sin pensar». Para Iñigo Cossío, lo importante es entender lo que se está estudiando: «Si no razonas es difícil aprender. Si estudias y pasas bien el Bachillerato no tiene por qué haber problemas», afirma.
Más razonamiento crítico
Además, para él ha sido más fácil el segundo curso que el primero porque «se ha valorado más el razonamiento crítico, el año pasado era más para aprender de memoria», relata, y asegura que le parece bien que «un profesor suspenda a un alumno si se ha aprendido el libro de arriba a abajo, porque eso no sirve para nada». A Olatz y Mikel, en cambio, les ha parecido más duro el segundo año porque «hay más materia para estudiar». Los dos afirman que lo han pasado fácil, «aunque hemos estudiado mucho para sacar el curso». «La asignatura de Química es la que más me ha costado», admite Olatz.
Ahora sólo les queda decidir qué quieren estudiar el próximo año. Mikel estudiará Filología Inglesa. «Acabo de llegar de Salamanca donde he hecho la prematricula», cuenta. Siempre le han gustado los idiomas y piensa así estudiar los clásicos, que le han interesado siempre, «aunque ya me han dicho que no tiene mucha salida». Olatz también irá a la universidad, pero ella estudiará Química o Matemáticas: «Todavía no lo he decidido. Mi hermano estudia Química también. Yo me veo como profesora».
Iñigo Cossío, en cambio, piensa hacer un Grado Superior de Finanzas. «Hay muchos abogados que no saben hacer una nómina», asegura. La orientación más práctica le ha convencido para decantarse por esta opción. «Muchos me han dicho que son para los que suspenden, pero no. Son dos años invertidos de otra manera. No veo que dos años sea tiempo suficiente para decidir lo que uno quiere estudiar», afirma.
El próximo año se celebrarán los Premios Nacionales de Bachillerato entre todos los alumnos que han logrado un Premio Extraordinario en cada una de las comunidades autónomas. Iñigo Cossío es el único de los tres que se va a animar a presentarse al examen. «Ya se nos habrá olvidado todo para entonces», explican Olatz y Mikel. Iñigo se muestra más optimista y cree que tendrá tiempo para prepararlo hasta abril. El próximo mes de septiembre recibirán el premio que han obtenido por sus brillantes expedientes: 935 euros y un viaje a un país extranjero para perfeccionar el idioma que elijan.