DV. Pintan bastos para la anchoa, un año más la veda se mantendrá hasta julio de 2010. La Comisión Europea (CE) confirmó ayer la prohibición de la pesca en el Golfo de Vizcaya, tras presentar su comité científico el informe que evidencia su no recuperación, según informaron fuentes comunitarias. Ante el dictamen del Comité, que avala que aún no hay existencias suficientes de anchoa, la veda -que en principio estaba vigente hasta hoy- se prolongará automáticamente, con lo que toda la anchoa que se ponga a la venta en el mercado procederá de aguas de fuera del Golfo de Vizcaya.
La decisión fue acogida con profunda decepción en el sector pesquero de bajura que había calificado como «un hito» el acuerdo alcanzado con Francia para lograr la reapertura de la pesca. Igualmente, los arrantzales esperaban que «la Comisión Europea hubiera considerado las repercusiones socioeconómicas que supone el cierre para todos los empleos directos e indirectos en torno a la anchoa», señaló, Leandro Azkue, director de Recursos de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa
Hay que tener en cuenta que desde el 2003, año del siniestro del Prestige, y los sucesivas vedas, -cinco en total-, no ha tenido lugar una campaña estable de anchoa, con lo que la firma de acuerdos entre sectores abría la posibilidad de la pesca. «Estamos muy descontentos después de todo lo que se había trabajado entre los pescadores para establecer un plan de gestión». No obstante, los representantes de los arrantzales piensan seguir trabajando para conseguir un plan de gestión «más rico, compacto y convincente ante la Comisión de la UE», para que se pueda reabrir la pesca en el 2010, con cupos, zonas de pesca, tallas, «en favor de una pesca sostenible».
En esta dirección, a los arrantzales sólo les queda esperar que «este año se produzca un alto nivel de desove para lograr incorporar un mayor número de anchoas a la pesquería en el 2010, con lo que se podría lograr la apertura restringida, principal reto que trataba de conseguir el sector pesquero de España y Francia,
Según ese dictamen científico, la biomasa de anchoa está en 21.270 toneladas, es decir a un nivel inferior a las 24.000 toneladas, la cantidad mínima con la que la CE considera que se puede permitir la pesca. «En consecuencia, la pesquería debe permanecer cerrada hasta que nuevos informes indiquen que la biomasa se ha restablecido por encima de ese umbral de 24.000».
Con el dictamen del Comité en la mano, la Comisión decidirá hoy prorrogar la veda de la anchoa. Lo hará por razones reglamentarias hasta finales de año, cuando formulará sus propuestas de TAC y cuotas pesqueras para 2010 a los Estados miembros. En ellas, y salvo cambios sustanciales en la situación del stock, propondrá al Consejo un TAC 'cero para esta pesquería hasta la campaña de evaluación de primavera, como viene haciendo desde que se dictara la veda, en 2005. El CIEM tiene previsto emitir una evaluación sobre el stock de anchoa el próximo septiembre, algo que no se ha hecho los últimos seis años. La bajura del Cantábrico rara vez ha acometido costeras de anchoa en otoño, pero no es esta una práctica inédita.
Adelanto de la ministra
La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, ya adelantó en Donostia por la mañana, con datos extraoficiales, que era necesario respetar el principio de precaución y prorrogar el cierre, ante la no presencia de una recuperación.
Según Espinosa, «tengo que decir que no ha existido un acuerdo de sectores en firme. Lo único que se pactó es que se tenía que alcanzar la biomasa mínima para afrontar un nuevo escenario, pero lo que hemos conocido es que no ha existido una buena recuperación», dijo Espinosa. Así, advertía que «llevamos muchos años con la pesquería cerrada. Esto no nos gusta a nadie, ni menos a los que tenemos responsabilidades, ni tampoco al sector. Lo poco que tenemos lo podemos estropear más y tampoco les serviría como ingresos a los pescadores», señaló Espinosa. El Gobierno español sí piensa solicitar «una profundización» en los estudios que se llevan a cabo para poder conocer, además, la «radiografía de la biomasa».
Espinosa comparó la situación con el plan de recuperación de la merluza que fue efectivo y en algunos casos la biomasa llegó al 30% por encima de los mínimos exigidos. «La anchoa es la única que después de una paralización total y absoluta no ofrece datos de recuperación. Por ello, necesitemos saber qué es lo que pasa para que podamos adoptar también las medidas más oportunas para recuperar el recurso». A partir de ahora, los arrantzales podrán percibir ayudas por paralización temporal, aunque desde el sector se pide que se tramiten con máxima celeridad ante las pérdidas contraídas.