DV. Ya hay nuevo Plan General. Después de siete años, un largo proceso de tramitación y 174 enmiendas, casi a las dos de la tarde, las manos de los miembros de la Corporación se alzaron para refrendar el dibujo del San Sebastián de la próxima década. Con una excepción que, además, provocó más de una cara de sorpresa: el PP optó por la abstención a un documento que siempre había apoyado y buscado, y que, al final, se quedó sin su respaldo. PSE, EB-Aralar, PNV y EA sí ratificaban ese nuevo Plan, pese a que, como aseguraron, «todos nos hemos dejado pelos en la gatera».
Será el Gobierno Vasco el que deba analizar ahora cada uno de los puntos de los grandes tomos que recogen el futuro de la ciudad y darles su visto bueno. El plazo es de tres meses. Pero el Ayuntamiento ya ha dado su última palabra sobre la construcción de 16.000 nuevas viviendas, la mayor parte de ellas protegidas, sobre su apuesta por el alquiler, o sobre el millón de metros cuadrados que se destinará al asentamiento de empresas. La abstención del PP en la votación final no fue la única sorpresa. La primera -el alcalde lo remarcó en su intervención final- fue que no se debatiera sobre vivienda, sobre suelo residencial, sobre modelo de ciudad. «Está claro que se ha preferido hablar sobre pequeñas operaciones que, como en el caso del estudio para la posible peatonalización de La Concha, no son prioritarias». El análisis de la viabilidad de esta iniciativa queda incluida en el Plan General con los votos a favor de toda la corporación, a excepción de EB-Aralar.
Otra sorpresa era la llamada operación Marianistas, la construcción de sesenta viviendas libres en terrenos que ahora son del colegio para posibilitar el derribo del centro escolar actual, la construcción de uno nuevo y un pabellón deportivo en la calle Amara abierto a la ciudadanía. La operación se había incluido en el PGOU a través de una enmienda del PSE defendida por el concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía. Sin embargo, el colegio hizo llegar hace unos días una misiva que parecía dejar claro que no estaba interesado o que el proyecto no se podría hacer con los mimbres iniciales, lo que llevó a Letamendía a redactar otra enmienda con la que se eliminaba la operación del Plan General.
«Los Marianistas me han remitido una nueva carta en la que afirman que están de acuerdo con esas sesenta viviendas y con la operación, por lo que volvemos a incluirla», dijo ayer el concejal de Urbanismo. No hubo reticencias entre los grupos. Las enmiendas que no tuvieron apoyo, también por parte de congregaciones religiosas, fueron la de las Mercedarias y la de Stella Maris, que también solicitaban recalificaciones residenciales planteadas de forma oficial por EA. El PNV fue el único grupo que vio admitidas algunas de sus enmiendas, más de una treintena de las 122 que habían planteado, incluida la transaccionada con el PSE para el estudio de viabilidad de la peatonalización de La Concha. La mayor parte de ellas eran de trámite, así lo dijo el concejal del PP, Javier Urbistondo, que optó por la abstención.
Entre ellas, y aunque no fuera aprobada, la posibilidad de que el centro comercial Arcco Amara pudiera contar con una planta más para dedicarla a cines. El PNV ponía de relieve la carencia de este espectáculo en un barrio densamente poblado. Fuera de sesión, Letamendía reconocía que la posibilidad no estaba cerrada, «pero este tipo de operaciones no son objeto de un documento como este y, además, debe ser Arcco quien presente el proyecto».
La misma respuesta obtendría Urbistondo para justificar el no del gobierno municipal a la posible recalificación de terrenos cerca del parque de atracciones Monte Igeldo en aras a la modernización de éste, pero tampoco los propietarios lo han planteado.
Si en la sesión había un concejal exultante, éste era el de Urbanismo, Jorge Letamendía, quien no se cansó de felicitar al equipo de la Oficina del Plan General presente en la sala. Las caras de Susana Corcuera, presidenta del Pleno, y de Juan Carlos Etxezarreta, Secretario General del Ayuntamiento, mostraban el cansancio de contar y recontar los brazos alzados en cada votación. Y dos rostros más, los de Maravi Dafauce y Miguel Ángel Díaz, combinaban nervios y responsabilidad en su primer Pleno. Los dos nuevos concejales socialistas sustituyen a Ernesto Gasco y Arritxu Marañón, y ayer tomaron posesión de su cargo al principio de la sesión.