DV. La posibilidad de que el paseo de La Concha sea peatonal se incluirá en el Plan General. La Revisión de este importante documento urbanístico, que en la práctica supone una nueva ordenación para la ciudad del futuro, se aprobará hoy en Pleno, y entre otras cuestiones, incluirá esta opción que fue planteada por el alcalde Odón Elorza hace unas semanas.
No es la primera vez que se habla de esta cuestión, el PP la sacó a la palestra hace unos años, pero esta vez, los socialistas plantean una enmienda para que, de forma expresa, se incluya la decisión de encargar un estudio que valore la viabilidad técnica de la construcción de un vial soterrado para el tráfico privado, sus diferentes impactos y las posibilidades de financiación. Se dice expresamente que el objetivo es generar un gran espacio de prioridad peatonal en régimen de coexistencia del transporte público y que, en el estudio, será fundamental analizar las posibilidades de financiación para que no afecten a inversiones sociales más prioritarias.
El PNV planteó también esta opción entre sus 122 enmiendas parciales al Plan General. Pedía la «evaluación de la viabilidad técnica y económica del soterramiento del tráfico en el vial de La Concha desde la avenida de Zumalacárregui hasta la calle San Martín». Para la sesión de hoy, socialistas y jeltzales han transaccionado una enmienda en la que el PNV se suma a la propuesta del PSE, habla del espacio entre La Perla y la avenida de Zumalacárregui y sustituye 'tráfico privado' por 'tráfico motorizado'.
Hasta ahora se han presentado bocetos o fotomontajes de cómo podría ser ese paseo peatonalizado. Incluso se llegó a hablar de vincularlo con la implantación del tranvía, aunque en la transacción se opta por hablar de plataforma reservada para el transporte público, sin precisar para qué tipo de vehículos. En otro paquete de enmiendas, el PNV sí insiste en esta baza del tranvía, pero como medio para la ciudad en general.
Habrá más novedades a incluir desde que se aprobara el primer trámite de este nuevo Plan General. Por ejemplo, el cambio del régimen urbanístico de Podavines, la actual sede de la Seguridad Social. En estos momentos figura como equipamiento comunitario, pero el Ayuntamiento, a instancias del propio Ministerio de Trabajo, modificaría esta calificación por la de residencial.
La sede de la Seguridad Social va a trasladarse a Riberas de Loiola en una parcela en la que ya han comenzado las obras. Dejará así Podavines, que podrá convertir sus oficinas en viviendas.
El Pleno debatirá también sobre la ampliación de Garbera. La decisión no es vinculante -ya se ha aprobado el convenio-, pero su pase por el Pleno permitirá a cada grupo fijar su posición.