DV. El presidente de Epsilon-Euskadi, Joan Villadelprat, considera que la marcha de Max Mosley al frente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) «solucionaría el 90% de los problemas» que tiene la Fórmula 1.
Villadelprat confirma que en esta disputa el Epsilon-Euskadi está alineado con la postura que los equipos grandes, la FOTA, mantienen frente a la FIA. Y añade que han recibido la invitación para incorporarse al nuevo campeonato que pretenden poner en marcha las principales escuderías la próxima temporada. «Después de la reunión que mantuvieron la semana pasada en Inglaterra, recibí una llamada en la que me confirmaron que cuentan nosotros porque creen en nuestro proyecto. Ahora hay que esperar a ver cómo evolucionan los acontecimientos, pero nosotros estamos abiertos a negociar».
Para Villadelprat, el escollo que tiene a la fórmula 1 en vilo e impide un acuerdo positivo tiene nombre y apellidos: Max Mosley. «Distancia entre lo que piden los equipos y lo que dice la FIA no hay demasiada. Es un problema personal. La FOTA no puede admitir que haya un presidente de la FIA pueda cambiar a su antojo las normas cada cinco minutos, que haya alguien con el poder de hacer eso».
Los equipos piden la cabeza de Max Mosley, que sin embrago ayer ayer anunció que se presenta a la reelección. Villadelprat añade: «No sólo se presenta, sino que le van a votar y va a salir elegido. La clave es que el patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone comprenda que la solución pasa por que Mosley desaparezca de escena».
Villadelprat asegura que «nosotros tratamos de ser honestos y aspiramos a correr en la Fórmula 1 porque creemos que nos lo merecemos. Tenemos la posibilidad de conseguir la financiación, pero deseamos que haya un campeonato de Fórmula 1 como la gente cree que es la Fórmula 1, real, lo que le ha hecho grande desde hace tantos años. Nuestra intención es correr el año que viene. Queremos que se termine esta guerra, pero si la FIA no nos admite, correremos con los grandes. Lo importante es estar, pero yo espero que sólo haya un campeonato»».
La tensión está alcanzando una temperatura alta, pero en el fondo la posibilidad de una ruptura es todavía un temor algo inconcreto para algunos dirigentes, algo contra lo que alerta Villadelprat. «El jueves se reúnen los grandes y tienen todo muy avanzado. Parece que hay quien no se da cuenta de la seriedad que tiene este proyecto. Nadie cree que va a pasar, pero puede pasar».