Cada vez más transparentes y mejor gestionadas. Hay y habrá 'garbanzos negros', pero las Organizaciones no Gubernamentales españolas progresan, y mucho, en la senda de la transparencia y la eficacia, según el estudio de la Fundación Lealtad, que desde hace ocho años audita el funcionamiento de las oenegés españolas. En su último análisis ha estudiado a fondo el trabajo de 131 ONG que movieron casi mil millones de euros y suman un millón de socios. La calificación es sobresaliente. Por primera vez, nueve de cada diez de las organizaciones analizadas cumplen de largo los nueve principios de buenas prácticas consensuados por el sector y las Administraciones Públicas. Unos criterios que le sirven a la fundación para evaluar con calidad el nivel de transparencia y eficacia de estas instituciones. Los resultados, los mejores en la historia de la institución, están en la Guía de la Transparencia y las Buenas Prácticas (se puede consultar en www.fundacionlealtad.org o solicitar ejemplares en fundacion@fundacionlealtad.org).
De las 131 organizaciones analizadas, 85 son de acción social, 41 de cooperación al desarrollo y 5 medioambientales. Emplean a más de 20.000 personas y cuentan con casi 42.000 voluntarios. Su actividad beneficia a más de 95 millones de personas en todo el mundo.
La Fundación Lealtad se ha integrado este año en el Comité Internacional de Fundaciones y Organizaciones (ICFO en inglés), creado hace más de medio siglo con presencia en 11 países, y que fija los criterios para el análisis de las oenegés. Su presidente, el holandés Adri Kemps, puso de manifiesto la necesidad de que las organizaciones tengan un marchamo como el de la Fundación Lealtad que garantice su transparencia . «La experiencia nos demuestra que las oenegés auditadas y reconocidas como eficaces y transparentes reciben un 20% más de donaciones» destacó este experto.
Los datos de ICFO también calibran el efecto de las crisis en el nivel de las donaciones y de la capacidad operativa de la oenegés, establecidas ahora en un año y medio de espera tras la crisis.
También se refirió Kemps a la necesidad de una armonización legislativa plena que garantice idéntico trato fiscal a las donaciones en todos los países de la UE.
La guía analiza criterios con los que se pretende ayudar a empresas o particulares a elegir con qué ONG quieren colaborar.
Ignacio Garralda, copresidente de la fundación, destacó cómo por primera vez, el nivel medio de cumplimiento de los principios supera el 90-92% y se refirió a dos aspectos claramente mejorables: «El funcionamiento de los órganos de gobierno y la pluralidad de financiación». Se refirió también a un exceso de participación pública en las oenegés. COLPISA