Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Economía

DURAO BARROSO

Consigue de la cumbre de la UE todas sus exigencias para otro referéndum. Un protocolo anexo al Tratado aclarará los asuntos que preocupan a Dublín
20.06.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Irlanda gana por goleada
Barroso fue confirmado por el Consejo, pero debe ser ratificado por el Parlamento Europeo. / EFE
DV. Irlanda se ha salido con la suya. Para facilitar la celebración de un segundo referéndum sobre el Tratado de Lisboa de aclaración y «para calmar las preocupaciones del pueblo irlandés», se manifestará que el nuevo ordenamiento de la UE no interferirá de ninguna manera con una serie de temas que, según el Gobierno de Dublín, son claves para garantizar el apoyo de la población al nuevo Tratado. Entre ellos están comprendidas cuestiones como el aborto, el derecho de familia, la independencia fiscal, la neutralidad militar o la pervivencia del comisario por Estado miembro en el Ejecutivo de la UE.
Ni una sola de esas materias, salvo la remodelación de la Comisión Europea para hacerla más funcional y eficaz, es materia del Tratado de Lisboa, que no contempla imponer el aborto a un país en el que no existe, o quebrar su neutralidad pero, al decir del Gobierno irlandés, el público estaba confundido al respecto y necesitaba clarificaciones.
La cumbre europea de jefes de Estado y de Gobierno que concluyó ayer en Bruselas pasó por alto el reconocimiento implícito de incompetencia subyacente en el planteamiento del primer ministro irlandés, Brian Cowen, y aceptó el Protocolo que será aprobado cuando se someta a ratificación de los Estados miembros un nuevo Tratado de Adhesión, probablemente el de Croacia y en el próximo año. «Su contenido -manifiestan las conclusiones de la cumbre- será plenamente compatible con el Tratado de Lisboa y no requerirá la ratificación adicional alguna de éste».
El acuerdo sobre la modalidad jurídica de las garantías irlandesas fue posible tras una negociación bilateral de Cowen y Gordon Brown. El primer ministro británico era el más reticente a la fórmula, temiendo un efecto contagio en su país y en otros que no han completado el proceso de ratificación, como Polonia o la República Checa.
Conflicto institucional
En las cesiones del Consejo Europeo ante Irlanda subyace el hartazgo de la UE por el conflicto institucional que se arrastra desde mediados de los años 90 y que, en teoría, el Tratado de Lisboa debería resolver.
Esa misma razón es la invocada para reconducir a Barroso al frente de la Comisión Europea: el Consejo considera que el portugués representa la estabilidad en momentos como los presentes, de particular dificultad. Lo reconocía el primer ministro checo, Jan Fischer, la noche del jueves al viernes, hablando de la reelección de Barroso. «Queremos que se produzca lo antes posible -dijo-. Los aplazamientos no aportarían nada verdaderamente nuevo».
Barroso afronta una difícil negociación con el Parlamento Europeo para obtener la investidura en julio. Los socialistas se han embarcado en una operación de rechazo al candidato, buscando desbancar del liderazgo de la operación a los verdes de Daniel Cohn-Bendit. Este viernes mismo, el líder socialista en la Eurocámara, Martin Schulz, consideraba la decisión de la cumbre sobre Barroso «indecentemente acelerada» y anunciaba el voto en contra de su grupo.
Esa decisión, de materializarse, entrañaría la renuncia del Grupo Socialista Europeo a compartir mandato de presidencia con el PPE, y les abriría la puerta a los liberales que lidera Graham Watson, que estos dos últimos días, directamente y en la sala de prensa de la cumbre, se ha declarado convencido de que el acuerdo de su grupo con el PPE es perfectamente posible, y que no sería difícil cosechar los votos necesarios en la Eurocámara, revalidando el pacto con el PPE que en los 90 llevó al liberal Pat Cox a dirigir la institución durante media legislatura.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS