DV. Los promotores y constructores del País Vasco acogieron ayer con «satisfacción» los planes del Gobierno de Patxi López para construir pisos de protección más caros que los actuales y permitir que accedan a ellos las familias de rentas más altas; sin embargo, se mostraron cautos hasta conocer «las medidas concretas» del Departamento de Vivienda, Obras Públicas y Transportes, cuyo propósito es que el precio de los pisos públicos varíe con arreglo a los ingresos de las personas que vayan a vivir en ellas.
Por el contrario, Ezker Batua acusó al consejero Iñaki Arriola de preocuparse de los hogares más acomodados y de pretender aumentar los beneficios de las empresas del sector. A su modo de ver, detrás del giro que Arriola quiere dar a las políticas diseñadas por su predecesor, Javier Madrazo, está «la mano del PP y de Basagoiti».
Las reacciones a la comparecencia del titular de Vivienda en el Parlamento Vasco, que tuvo lugar el pasado miércoles, no se hicieron esperar. Las patronales de la construcción de Vizcaya y de Gipuzkoa -Ascobi y Ascongi, respectivamente- consideraron un indicio «positivo» que, en época de crisis inmobiliaria, el Gobierno Vasco asuma el diagnóstico de los empresarios sobre las viviendas de protección oficial (VPO); a saber, que las promociones públicas «no son viables económicamente» si sus precios más baratos no pueden compensarse con la venta de los pisos libres proyectados en el mismo solar.
Los únicos constructores que no se pronunciaron ayer fueron los miembros de la patronal alavesa (Uneca). Habitualmente han mantenido las mismas tesis que los vizcaínos y guipuzcoanos, pero esta vez han preferido dejar las valoraciones para más adelante, mientras los proyectos del Gobierno Vasco no se conozcan «con más detalle».
«Adaptar la VPO a las realidades de la construcción, como parece que quiere hacer el Gobierno Vasco, es reconocer que esa modalidad de vivienda no era rentable tal y como estaba planteada», subrayaron fuentes de la patronal vizcaína. Por su parte, Josean Arratibel, secretario coordinador de Ascongi, abrió un compás de espera hasta que la consejería de Arriola empiece a materializar sus propuestas. «Esperaremos a ver en qué se concretan, aunque el análisis del Departamento de Vivienda es bastante coincidente con el nuestro».
Por el contrario, Ezker Batua pronosticó que la estrategia de edificar pisos públicos para un abanico más amplio de hogares redundará en perjuicio de los ciudadanos de economías más modestas. El portavoz de esa formación, Sergio Llamas, calificó tal política de «impropia de una formación que se dice socialista y progresista». Según Llamas, el Gobierno Vasco está ofreciendo una visión «simplista» sobre las necesidades de vivienda de los ciudadanos al enfocar sus proyectos «hacia la venta de pisos en vez del alquiler».