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RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

Ciclismo

CICLISMo,DAUPHINÉ LIBÉRÉ

Ha ganado por segundo año consecutivo el Dauphiné Libéré Caisse d'Epargne le arropa para que no sufra a nivel personal

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Valverde, de amarillo, pero sin Tour de Francia
Valverde levanta el puño izquierdo al cruzar ayer la última línea de meta del Dauphiné Libéré, en Grenoble. /REUTERS
DV. El desenlace final del combate con el frasco de orina que mantuvo Alejandro Valverde el sábado, al termino de la etapa que acabó en Saint-François, no se prolongó durante mucho tiempo. Para las 19.30 horas todo había finalizado, sin que la situación fuese a mayores.
Valverde ha ganado su segundo Dauphiné Liberé consecutivo, con 16 segundos de ventaja sobre Cadel Evans. Ha conseguido mantener intacta la ventaja con la que salió del Mont-Ventoux, el momento en el que se decidió la carrera.
Y lo ha hecho rodeado de aficionados, de público, a todas horas. Desde luego, la espalda que le están dando las autoridades y algunos dirigentes deportivos, no la está encontrando en la calle.
Y eso le permite hacer más llevadera la situación. Es un reconocimiento que le reconforta. No hay muchos corredores que hayan ganado dos veces consecutivas esta prueba, bastante exigente, puesto que parte de sus recorridos son alpinos y las contrarrelojs duras, selectivas.
Desde 1990 sólo lo han conseguido Miguel Indurain, en 1995 y 1996, y Lance Armstrong, en 2002 y 2003. El último año que la ganó Indurain no consiguió imponerse en el Tour de Francia.
A Valverde, este triunfo no le va a servir para correr el Tour, una prueba a la que su director, Eusebio Unzue, intenta agarrarse, pero en la que no estará, salvo que todo gire de forma vertiginosa a su favor, algo improbable, puesto que los organizadores del Tour ya le han bendecido. De momento, sus abogados no han presentado recurso ante el TAS.
El propio Valverde es consciente de que va a estar en los Campeonatos de España, el día 28 de este mes, y luego desconoce lo que va a ser de su futuro a medio y largo plazo.
El Tour puede esperar
Si a nivel físico su estado es óptimo, lo que no es nada nuevo en él, en el apartado sicológico Unzue intenta que siga metido en la dinámica del grupo que va al Tour: «Más que nada porque hay que pensar también en la persona que hay detrás del corredor. Ese golpe podría ser muy fuerte. El Tour es importante, pero más lo es su futuro».
Va a ir a ver la contrarreloj por equipos de la prueba francesa, junto al bloque que ha estado en el Dauphiné, es decir, Imanol Erviti, Iván Gutiérrez, Arnaud Coyot, Luis Pasamontes, Óscar Pereiro, Xabier Zandio y Rigoberto Urán.
Si a esos nombres les añadimos los de David Arroyo, Luis León Sánchez y Vasil Kiryenka, tenemos el equipo base de julio, sin Valverde y sin Erviti. La última etapa del Dauphiné Liberé no produjo ningún cambio significativo en la general.
El peor día era el del sábado y consiguieron controlar a un Cadel Evans desatado. Ayer lo volvió a intentar todo el australiano, que le atacó hasta cuatro veces, sin fortuna. Las secuencias que vimos el sábado volvieron a tomar cuerpo. Evans atacaba. Contador y Valverde estaban a su rueda. La etapa la ganó el holandés Stef Clement, superviviente de una escapada.
Valverde ha sido el más regular y es un candidato serio para estar entre los mejores del Tour. Quizá no al nivel de Alberto Contador, Carlos Sastre, Levi Leipheimer o Cadel Evans, pero sí se le podría encuadrar en el grupo de los hermanos Schleck y Denis Menchov, salvo que nos encontremos una prueba muy distinta a la del año pasado.
Son simples planteamientos puesto que en julio lo más probable es que tenga que ver el Tour por televisión. Ganar el Dauphiné Liberé ha significado, además de un triunfo, un buen rendimiento publicitario para Caisse d'Epargne, y también el conseguir que su mente estuviese centrada en una carrera concreta: el Tour. Sus planteamientos no han variado. Incluso se podría decir que su estado de forma es muy bueno teniendo en cuenta lo que queda hasta el comienzo del Tour.
El Valverde que hemos visto en las carreteras francesas es el que conocemos: en una forma impecable, ganador, con ligeros problemas en la alta montaña y con instinto de líder. El Tour puede esperar. Su vida, personal y deportiva, no está para esperas.
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