Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 11 febrero 2012

Gipuzkoa

HONDARRIBIA

El casco antiguo de Hondarribia retrocedió varios siglos. Los más pequeños disfrutaron con juegos de aquella época

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
DV. Con la complicidad del tiempo, caluroso pero ideal para este tipo de actividades, el Mercado Medieval de Hondarribia volvió a triunfar entre vecinos y visitantes, que a lo largo del fin de semana callejearon por el casco antiguo.
Sin duda, el burgo de Hondarribia es un lugar ideal para organizar un mercado medieval. Algunos de sus rincones apenas necesitan una pequeña ayuda decorativa para realmente parecer de hace años. La plaza del Obispo, la de Gipuzkoa, la de Armas... son lugares especiales de por sí y ayer presentaban aspectos formidables.
Cerca del Obispo estaban los árabes, con una jaima perfectamente ambientada. Y allí mismo proliferaban juegos infantiles primitivos, tan básicos como entrenidos. Ion e Idoia descubrían lo que es un juego de la Oca a gran escala y no había manera de sacarlos del gran tablero. Para Iñaki, vecino de la zona, «es muy interesante que se hagan este tipo de ferias, porque la parte vieja normalmente está muy tranquila y así tenemos un poco de diversión, los mayores y los niños».
Los pequeños disfrutaban también con los paseos en burro y en la parada de este medio de locomoción se llegaron a formar colas.
Conocer a los artesanos
El mercado medieval de Hondarribia estaba organizado por Napar Bideak, que suele trasladar a sus asociados con todos los bártulos por casi cuarenta poblaciones de Euskal Herria. Uno de los principales objetivos de la asociación es que los niños puedan ver de cerca y conocer la labor de los artesanos. En muchos casos, tareas que hasta hace poco eran cotidianas se han ido perdiendo en el olvido, por lo que ayer era una buena oportunidad de conocer o recordar esas labores.
En Gipuzkoa plaza, el trabajo de talla sobre piedra atraía la curiosidad de muchos. «Porque no tengo dónde poner un escudo como éste, que si no encargaba uno», decía Mari Carmen, mientras sacaba fotografías y sin perder de vista las evoluciones del cincel sobre la piedra.
Música y animación teatral fueron los condimentos perfectos para un fin de semana en el que Hondarribia se traslado, como por arte de magia, a la Edad Media.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Elecciones 20N
Videos de Gipuzkoa
más videos [+]
Gipuzkoa
Vocento
SarenetRSS