EIBAR. DV. El programa Urrats Bat, del IES Uni Eibar- Ermua, sigue dando sus frutos y otras dos empresas han conseguido salir a la luz. Se trata de dos academias que integran las 11 empresas que se han promovido, en el entorno del IES Uni Eibar-Ermua, en su aula de emprendizaje, creada con apoyo del programa Urrats Bat. Además de estas dos academias, tres empresas nuevas trabajan en el ámbito de las actividades físicas y deportivas, informática y mantenimiento. Estas empresas se unen a las cinco creadas en este centro: Debamatika, Ruibal, Tecnotag, Kirolzale, Unaitel, Saretel, Yosusport y vinoteca Matsondo. Mientras tanto se mantienen en incubación nuevos proyectos en el ámbito de las energías renovables y educación.
Las dos nuevas academias coinciden en que se dedican al ámbito de la enseñanza. Y, es que sus promotoras Maider Zabaleta y Gloria Castrillo tienen muchas cosas en común. Ambas daban clases particulares en sus propios domicilios, hasta que se adscribieron al programa Urrats Bat del IES-Uni Eibar-Ermua y se lanzaron a la constitución de sendos centros de enseñanza. Además, las dos residen en Amaña, y han elegido su propio barrio para establecer sus academias. La diferencia estriba en las materias que imparten: mientras Maider daba clases de inglés, Gloria hace lo propio con asignaturas como matemáticas, física y contabilidad.
En esta dirección, Maider Zabaleta, decía que «desde julio estoy con esta academia. Como vi que tenía clientela de mi etapa en casa me aventuré en la compra de un local. Hay, que tener en cuenta que tengo muchos alumnos de Amaña que están en la franja de edad, desde los 7 años hasta 2º de Bachiller. Ya tenía cerca de 70 alumnos, y se me estaba quedando la casa pequeña. Por ello, me planteé la posibilidad de abrir un centro a pie de calle.».
«No me puedo quejar»
En vista de las perspectivas que ya daba de sí este mercado, Maider Zabaleta, ex alumna del Ciclo de Grado superior de Comercio Internacional y promotora del Proyecto Urrats Bat de la Uni, solicitó apoyo al IES Uni Eibar Ermua, para poner en marcha la academia. «Abrir un negocio me daba mucho respeto y busqué apoyo en Urrats Bat. Hay un procedimiento a seguir, y ellos te van diciendo lo que tienes que hacer, al tiempo que tenía que contar con un estudio de mercado», afirma.
Lo más importante es que mostró un claro espíritu por emprender. «No me puedo quejar. Trabajé en una empresa y me gustaban los idiomas y al principio tuve que poner carteles y conseguir mis primeros alumnos. Después ya fue todo el boca a boca hasta hacerme con un hueco».
Otro de los proyectos que ha puesto en marcha desde Urrats Bat es la academia Ikastaldi, empresa promovida por Gloria Castrillo. Al igual que Maider también Gloria tiene un similar recorrido. Las dos tienen su centro de acción en Amaña y en el capítulo de la enseñanza. Castrillo, licenciada en Empresariales, decía que llevaba cinco años dando clases particulares en mi propia casa.
«Ahora tengo hijos y necesitaba un local para dar las clases, porque la casa se me estaba quedando pequeña», afirma. Esta emprendedora de 37 años tenía claro que la academia quedaría ubicada en Amaña, «porque la gran mayoría de mis alumnos viven en el barrio».
Su propia academia
Por lo tanto, encontró un local, en la calle Bustindui y decidió que, rehabilitándolo, podría convertirse en su propia academia de matemáticas, física y contabilidad. Tras un mes desde la puesta en marcha de la academia las cosas no han podido ir mejor. Cuenta con 30 alumnos, de 8 a 20 años. «En su mayoría son de la ESO y algunos son universitarios».
El apoyo de Urrats Bat también ha sido fundamental, para lo que se puso en contacto con el coordinador del programa, Carmelo Oyarzabal, para ponerse manos a la obra. «Nos reuníamos en una sesión cada 15 días . Comencé el proceso de tutorización y pude constituir la empresa en poco tiempo, tras acometer un estudio serio de mercado. El papeleo de constitución de la empresa no le ha supuesto grandes quebraderos de cabeza. Sin embargo, lo peor fue coordinar los trabajos de rehabilitación del local».