Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 15 febrero 2012

Gipuzkoa

07.06.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Las compañías de telefonía móvil tienen cada vez más problemas para colocar antenas en las azoteas de los edificios de los cascos urbanos. Las comunidades de vecinos recelan de los efectos de las radiaciones y muchas veces ya no es suficiente con tirar de chequera. «Como para poner una antena se precisa la unanimidad de la comunidad del edificio y eso es cada vez más difícil, las operadoras están dirigiéndose a inmuebles que tienen un único propietario», dicen desde Antenarik Ez.
Una comunidad recibe en torno a unos 12.000 euros anuales por ceder su azotea para la torreta aunque las cotizaciones están subiendo y se sabe de ofertas de hasta 18.000 euros. Algunos propietarios, todavía no muchos, se resisten a renovar los contratos firmados años atrás. Una comunidad del barrio donostiarra de Egia canceló el contrato que había suscrito con una empresa alegando que algunos vecinos sufrían dolores de cabeza y tenían problemas para dormir después de haber convivido diez años con la antena. No es un caso frecuente, aunque sí marca una tendencia respecto a la sensibilidad frente a la supuesta contaminación por campos electromagnéticos.
La rentabilidad de los repetidores, no obstante, los convierte en una golosina difícil de rechazar para muchas comunidades. «Hay que tener en cuenta -puntualiza el abogado eibarrés Alberto Arrate- que una compañía gana por cada estación base de telefonía colocada más de 6.000 euros netos al día».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Elecciones 20N
Videos de Gipuzkoa
más videos [+]
Gipuzkoa
Vocento
SarenetRSS