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Sociedad

03.06.09 -

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Fue el 9 de marzo de 2007 cuando el Gobierno francés aprobó construir una nueva línea de alta velocidad entre Burdeos y la frontera para conectarse con la 'Y' vasca antes del 2020, un proyecto que colocaría a los pasajeros de Euskadi a sólo cuatro horas de París. Dos años más tarde, si el tramo entre Hendaya y Bayona acaba bloqueado, se abriría un 'agujero' ferroviario de apenas veinte kilómetros que ralentizaría el trayecto desde la Comunidad Autónoma Vasca hasta la capital de Aquitania. Y es que, ahora mismo, la máxima velocidad que se alcanza en ese corto recorrido es de 105 kilómetros por hora.
Hasta la intervención de la ministra Alliot-Marie, el objetivo de las autoridades francesas era dar continuidad a la línea estratégica Lisboa-Madrid-París mediante un corredor mixto para pasajeros y mercancías que arrancara de la frontera española y evitara las zonas urbanas vascofrancesas.
Con un presupuesto entre 3.000 y 4.500 millones de euros, los trenes circularían desde Hendaya hasta Dax a un máximo de 220 kilómetros por hora; y desde allí a Burdeos, por el este de Las Landas, a una velocidad de 320-350, según las previsiones de la Red Ferroviaria de Francia (RFF).
Sólo los estudios para contruir la línea de alta velocidad entre Bayona y Hendaya, ahora paralizados por Alliot-Marie, iban a costar 50 millones de euros al Gobierno galo.
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