IRUN. DV. El gran proyecto de la ciudad, la reforma de su centro urbano, tiene fecha de comienzo. No fecha exacta, pero sí que después de San Marcial podrán verse los primeros movimientos. Las obras están adjudicadas, por decisión de la Corporación en el Pleno del pasado miércoles, a las empresas Obegisa y Acciona Infraestructuras. El precio es de 16.406.181 euros, casi cinco millones menos de lo que el Consistorio había estimado que podían costar.
El alcalde, José Antonio Santano, explicó que «esta adjudicación nos ha pillado en un momento en el que hay mucha competencia entre las empresas por hacerse con adjudicaciones, por lo que todas han ajustado mucho los presupuestos». Quiso subrayar que «ésta es una de las obras del sector público de mayor volumen en Gipuzkoa, si no la mayor de todas, en este momento».
Adelantó que los trabajos no afectarán al desarrollo de las fiestas de este año porque «comenzarán a primeros de julio». Ese arranque será con una fase preliminar para definir los espacios de obra y modificar los servicios (agua, luz, teléfono...) para que no haya posteriores perjuicios al vecindario. «Es», decía el alcalde, «el final de un proceso administrativo largo, de varios años, que ha contado con consenso político y participación ciudadana; que termina con los 70 años de indefinición e inacción en el corazón de Irun que, a día de hoy, es un aparcamiento de superficie y nada más». Dentro de dos años (el plazo para la ejecución de estas obras es de 26 meses), «tendremos un parking subterráneo y una superficie con predominio del peatón y proyectos para incorporar a la zona equipamientos importantes como el auditorio-biblioteca».
«Pido paciencia»
Claro que como todos los grandes proyectos, éste también requerirá de una gran obra. Afectará a la vida diaria de muchas personas, especialmente a la de los residentes y comerciantes del entorno.
«Tenemos planteada una importante campaña de comunicación para garantizar las mejores opciones de accesibilidad a portales y negocios y estamos valorando las posibilidades de aparcamiento. Hemos hecho un plan de obra que permita que el Alarde y otros hitos culturales se puedan celebrar durante la obra. Hemos optado por una técnica de obra, la que se utilizó para el parking del Buen Pastor en Donostia, para minimizar las afecciones; pero habrá afecciones, de eso no hay duda», admitió Santano. «Por eso pido a la ciudad que sea paciente y valore que éste es el camino, necesario, hacia el resultado final».