DV. El Gobierno Vasco ha decidido suprimir las 'medidas anticrisis' que aprobó el anterior consejero de Vivienda, Javier Madrazo, para ayudar a los ciudadanos amenazados de desahucio por haberse quedado en paro y no pagar la hipoteca. El nuevo Departamento de Vivienda, Obras Públicas y Transportes considera que la fórmula escogida por el equipo de Madrazo -recomprar el inmueble al desempleado y ofrecerle la alternativa del alquiler- fue anunciada con precipitación, sin haber analizado «cuánto dinero podría costar» y sin haber aprobado previamente una normativa para la tramitación y la resolución favorable o negativa de los expedientes.
Según fuentes de la consejería de Iñaki Arriola, la treintena de expedientes que se han presentado hasta ahora se tramitarán como estaba previsto, pero los formularios que se colgaron en la página web del departamento en febrero pasado -consultados por 2.000 personas sólo durante las tres primeras semanas- han sido retirados para que no se presenten más demandas.
«Hemos actuado de forma excepcional», reconocieron ayer las mismas fuentes. «Resolveremos los expedientes que ya estaban en marcha y, cuando los requisitos se cumplan, recompraremos los pisos; pero a partir de ahí nos vamos a tomar un tiempo, que forzosamente tiene que ser corto, para estudiar otras medidas con las que hacer frente a la crisis. Serán parecidas o diferentes de las anteriores, pero tendrán un soporte normativo y financiación presupuestaria».
En el Departamento de Vivienda y Obras Públicas creen que abrir un debate sobre cómo se puede ayudar a los ciudadanos golpeados por la crisis «es bueno», pero también piensan que «lo inteligente era haber esperado» a que pasaran las elecciones autonómicas para presentar soluciones que «realmente se puedan cumplir». El equipo de Arriola advierte de que una idea como recomprar las viviendas libres o protegidas a los desempleados, o pagarles el alquiler en el mercado libre, podría tener un «impacto económico» mucho mayor del previsto inicialmente. Y no oculta que esos temores se plantean, precisamente cuando el Gobierno Vasco está reajustando sus presupuestos al máximo al haber entrado Euskadi en recesión.
Críticas iniciales
En realidad, las 'medidas anticrisis' de Madrazo fueron criticadas desde el primer momento, no sólo por el PSE-EE, que las calificaron de «electoralistas», sino también en el seno del Gobierno tripartito de Ibarretxe. La portavoz Miren Azkarate, del PNV, aseguró inicialmente que el plan aún «estaba sin definir» y recordó que no existía un «instrumento legal» para llevarlo a cabo. Sin embargo, el Departamento de Vivienda replicó que no necesitaba la aprobación de todo Consejo de Gobierno y que le bastaba aplicar la normativa vigente, pues facultaba a la consejería para realizar las operaciones inmobiliarias.
Pasados los comicios, los socialistas han decidido explorar otras vías para afrontar la crisis. Sin embargo, mientras el equipo de Arriola estudia cuáles pueden ser, también repasa las solicitudes de recompra de pisos que fueron recogidas por sus antecesores. De hecho, miembros del Departamento de Vivienda y Obras Públicas se reunieron durante la pasada semana con las entidades financieras afectadas, puesto que antes de que el Gobierno Vasco cancele la hipoteca de un piso, el banco o la caja de ahorros tienen que estar de acuerdo y renunciar al 20% del capital principal pendiente de pago.
Fuentes próximas a la consejería de Vivienda aseguraron ayer que las entidades financieras aún no habían suscrito «formalmente» el convenio para realizar las cancelaciones de los préstamos. «Los casos se están analizando «uno por uno», recalcaron.