DV. La compañía Ados Teatro estrena en la Feria de Leioa su espectáculo Emotikon, un montaje que se sale de lo habitual, del que sus creadores esperan que se pueda convertir en «una aventura sensitiva y en una forma diferente de ver la realidad». En él los espectadores van a necesitar poner en marcha todos sus sentidos. El escenario, o mejor dicho, los escenarios, se encuentran bajo una enorme carpa de más de veinte metros de largo, quince de ancho y seis de alto, en la que irá entrando el público en grupos de unas veinte personas. El espectáculo se mantiene abierto durante tres horas, pero cada uno de los grupos permanece en el interior veinte minutos.
Los asistentes primero se sumergen en un vestíbulo blanco y etereo. Se colocan unos auriculares y desde ese mismo momento ya empiezan a oir la banda sonora. También hay un mini lunch con sabores sorpresa, para luego ir pasando a otras estancias. La mayoría están oscuras o hay muy poca luz. Es un recorrido, guiados por tres actores, en el que el público está todo el tiempo moviéndose.
La creadora de este original espectáculo es Garbi Losada, directora también de la compañía Ados. Para ella este montaje es, sobre todo, «una experiencia sensorial». Resulta muy diferente «encontrarse dentro de una acción, en vez de en un teatro normal, donde los estímulos son la vista y el oído. Aquí experimentamos desde otros impulsos. El espectador se va a sumergir en un universo de sensaciones auditivas, olfativas, gustativas y táctiles, en busca de las emociones básicas que todo ser humano tiene cifradas en lo más profundo de su cerebro. Emotikon incita a descubrir el mundo como si fuera otra vez nuevo». Tanto la banda sonora, como el escaso texto que hay, se escuchan siempre por medio de auriculares. Los textos están en castellano, euskera, frances e inglés.
Han estado ensayando en Tabakalera hasta hace dos días y todavía ha visto poca gente la representación, pero Garbiñe tiene buenas sensaciones. «Creo que les gusta, les parece algo diferente y salen con una experiencia muy distinta unos de otros». Encarar un trabajo tan poco habitual le surge a Losada por «las ganas de hacer algo distinto». Aunque la criatura escénica no la van a poder hacer en cualquier sitio «En los teatros no cabe, la carpa es como dos globos juntos, parece un bicho gigante. Así que o se hace en un polideportivo o en la calle».
Le parece a su directora que Emotikon es «más una experiencia que un experimento. No es una atracción porque tiene un componente poético, pero la verdad es que no sé qué conclusiones va a sacar la gente. La idea para mí, de la que partí para iniciar el trabajo, es la de un viaje hacia uno mismo. Concentrado, emocionante, único, igual que el que uno emprende a través de los propios recuerdos». Tras su paso hoy por la Feria de Leioa, actuarán el 30 de mayo en el Festival Internacional de Teatro y artes Escénicas de Valladolid. Posteriormente viajan a la Feria de Teatro de Tarrega.