DV. El coche ha dejado de ser un instrumento para presumir y sus dimensiones ya no representan una prolongación del amor propio. La crisis ha devuelto al automóvil su esencia: es un medio de transporte y cuantas menos florituras tenga, mejor. Se nota, sobre todo, en la evolución del mercado en el País Vasco. Durante el mes de marzo se vendieron 791 vehículos pequeños -aquellos cuyas emisiones no superan los 120 gramos de CO2 por kilómetro y su cilindrada no suele rebasar los 1.400 centímetro cúbicos- y eso supone un 30% más que en el mismo mes de 2008. En el primer trimestre se matricularon 2.059 unidades, un 8,5% más que hace un año. El asunto es llamativo porque ocurre mientras se desploman las ventas en el resto de segmentos con bajadas que superar el 30%.
Pero lo más curioso de todo es que el País Vasco es la única comunidad donde sucede esto. En el resto de España, donde la hecatombe es aún mayor (el mercado cayó en el primer trimestre un 43%, frente al 19% de Euskadi), los coches pequeños también caen, aunque en menor medida que el resto. Los datos son de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (Faconauto), y son ellos los que responden a la pregunta obligada: ¿Por qué las cosas son tan diferentes en el País Vasco?
En primer lugar, hay que buscar explicaciones a la pujanza de los vehículos pequeños en la entrada en vigor, en enero de 2008, de la nueva regulación sobre el impuesto de matriculación. Desde entonces, están exentos del pago los vehículos con emisiones inferiores a 120 gramos de CO2 por kilómetro. «Esta situación cambió radicalmente la demanda», explica Blas Vives, director general de Faconauto. Y también hay que tener en cuenta que se trata de los vehículos más baratos, así que en un periodo de crisis, cuando las familias ajustan sus gastos, es lógico que, en caso de tener que comprar, se decanten por aquellos productos que les suponen un menor quebranto económico.
Mayor renta en Euskadi
Sin embargo, esas condiciones se cumplen en toda España. Así que queda pendiente la pregunta, ¿por qué las ventas suben un 30% en Euskadi mientras que en el resto del Estado se limitan a caer menos que en los demás segmentos de vehículos? Vives recuerda, en primer lugar, que en la comunidad autónoma la renta media es superior, hecho que explica el menor descenso de ventas en el cómputo general. Es decir, hay más gente que puede seguir comprando coches y lo hace, pero opta por gastarse menos dinero.
Hay otra explicación para entender la menor incidencia de la crisis en el sector vasco de la automoción. Dicen en Faconauto que cada comunidad tiene picos de ventas, y en Euskadi hubo un repunte en 1999 muy superior al del resto de regiones. «Aquellos vehículos cumplen ahora el ciclo de diez años y toca renovarlos», razona Vives.
A todo esto se le une el hecho de que el País Vasco es una zona donde los coches pequeños funcionan: un «territorio eminentemente urbano, donde hay desplazamientos cortos y dificultades de aparcamiento», explican en Faconauto. Como para este entorno resulta más cómodo un utilitario reducido, que encima es más barato y consume menos, reúne todas las características para que la crisis anime las ventas.
Además. hasta hace poco, muchos de estos vehículos de escasa potencia y dimensiones ocupaban el segundo lugar en el garaje familiar, por detrás de aquel tenía como cometido demostrar estatus. Pero ya no. Ahora los pequeños «se utilizan para cubrir todas las necesidades», revela el director general de Faconauto. «En España hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y ahora las familias tienen que adoptar una economía de guerra». Ya sea por ser víctimas de la crisis, de las restricciones de crétido de los bancos, o del temor a un futuro incierto, los ciudadanos deben tomar ahora «decisiones más racionales».