La tercera victoria de un Brawn GP confirma una realidad en este inicio de temporada de la F1: que los dos coches del ingeniero británico Ross Brawn están muy por encima del resto de bólidos de la parrilla, especialmente el de Jenson Button, ganador en Bahrein y que suma ya tres triunfos este año.
Durante el fin de semana, Button lanzó alguna sospecha acerca de la eterna fiabilidad de su coche y anunció que su reinado podía haber tocado a su fin, al ver cómo habían prosperado los Toyota (pole y segunda posición en la parrilla de salida) y las sustanciales mejoras de McLaren, además de la ya más que firme candidatura de los Red Bull-Renault para estar entre los elegidos.
Fue una pose la del veterano Button, despreciado hace años por los suyos y ahora venerado por una prensa que ha cambiado de ídolo en las islas y le ha tomado a él en lugar de Lewis Hamilton, quien esta semana se las tendrá que ver con la justicia de la FIA en París para conocer qué castigo recibirá por las mentiras que pronunció tras la carrera de Australia.
Button es más veloz que nadie porque tiene el mejor coche. Eso ya nadie lo duda, ni tampoco él, después de la nueva exhibición en el tórrido desierto de Bahrein, donde los coches, lejos de la lluvia de anteriores carreras, se las vieron con un ambiente de casi cuarenta grados.
Arrancó la carrera con los dos Toyota delante, y con un Timo Glock que parecía dispuesto a comerse el mundo, incluso a su compañero de equipo, el poleman Jarno Trulli. De hecho, la salida espectacular del alemán le llevó a la primera posición y a gobernar la carrera durante las diez primeras vueltas hasta que entró para cargar gasolina.
Por detrás en el arranque, Lewis Hamilton también se coló segundo, por delante de Jarno Trulli, mientras que Fernando Alonso, que partía en séptima posición, se vio taponado por los Ferrari, que también montaron Kers, y cayó relegado a la novena plaza. En esa misma curva al final de la gran recta, Felipe Massa rompió el alerón delantero, igual que Robert Kubica y Kazuki Nakajima.
La primera entrada para el repostaje la inició en la undécima vuelta Glock, quien a la salida cayó en el medio del grupo y unos problemas en las gomas le relegaron a otras expectativas en la carrera. Después de la vuelta 16, la totalidad de los vehículos ya habían circulado por el pit lane y Button pasó a tirar de la carrera, delante de Trulli, Vettel, Hamilton, Barrichello, Glock, Piquet (entró en la 23), Raikkonen y Alonso, que ya se encontraba a medio minuto del líder.
Alonso no pudo mejorar
Con una posición tan atrasada, Alonso participó en una carrera como secundario, a la espera de alguna incidencia por delante, y aguantando su séptima posición, después de que su compañero entrase a cargar carburante y que adelantase anteriormente a Massa, que rompió el alerón tras colisionar con Kimi Raikkonen.
Los Force India, con un difusor trabajado por McLaren, rodaban con unos tiempos excelentes, hasta el punto de que Giancarlo Fisichella se encontraba en décima posición, mientras que el contraste era ver a los BMW de Kubica y Heidfeld cómo cerraban la carrera en las últimas plazas. Glock hacía un tapón atrás donde Raikkonen le pisaba los talones y Alonso intentaba aproximarse, pero la nueva entrada del alemán en el pit en la vuelta 33 impidió al asturiano dar alcance al finlandés y luchar por un adelantamiento.
En la vuelta 37 entraron a repostar y a cambiar neumáticos Button, Trulli, Hamilton, Alonso y Vettel, mientras que Raikkonen lo hizo en la 44, y la carrera quedó definitivamente decidida por la parte de delante donde Vettel superó a Trulli y se afianzó en la segunda plaza, para subir por segunda carrera seguida al podio, junto al ganador Button, que en las últimas vueltas conservó su distancia, y con el veterano piloto italiano. Button gaan y se afianza en el liderato del Mundial.
Los tres puntos que arrancó Kimi Raikkonen han aliviado a Ferrari de escribir su peor inicio de la historia. Pero aún deben mejorar. COLPISA