Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Cultura

22.04.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Es un gran arquitecto que diseña y construye las notas de un magno edificio musical»
José Antonio Echenique.
El responsable de la presencia de Dudamel en San Sebastián es el director de la Quincena Musical, José Antonio Echenique. «Mis primeras referencias de Dudamel y la Simón Bolívar las recibí personalmente de mano de José Antonio Abreu en el año 2005. En 2007 y en 2008 se estuvo negociando la posibilidad de presentar a la orquesta en San Sebastián, pero su complicado calendario no lo hizo posible hasta la fecha de hoy». Echenique ha visto muchas veces al maestro venezolano en directo. «Descubrí a Dudamel en Sevilla en 2006 y posteriormente le he visto dirigir a la Simón Bolívar en 2007 en Lucerna y en Madrid el año pasado. En 2007 también le vi en París con la Orquesta de Goteborg, con la que le trajimos después a San Sebastián dentro de la programación de Fundación Kursaal». Según Echenique, «para comprender el éxito de Dudamel y la orquesta hay que tener en cuenta el gran trabajo impulsado por José Antonio Abreu, que ha realizado una auténtica cruzada cultural y musical en Venezuela iniciada hace ya más de veinte años con el programa de creación de orquestas juveniles por todo el país, dando la oportunidad a sus jóvenes componentes de desarrollarse social y culturalmente. Este esfuerzo ha traspasado las fronteras naturales de Venezuela y si Simón Bolívar es el símbolo de la libertad para Venezuela, la figura de Abreu debería asociarse a la de patriarca de la música. Abreu ha sabido transmitir a los jóvenes músicos el orgullo de ser parte de un gran proyecto, al mismo tiempo que les ha inculcado la importancia de la constancia en el trabajo en beneficio del propio proyecto y del desarrollo de ellos mismos como personas.
A esto habría que añadir la naturalidad y expresividad con la que hacen frente a cualquier programa, aportando grandes dosis de fuerza y aire fresco al panorama clásico del momento».
En opinión del director de la Quincena, «Dudamel es un alumno aventajado de las enseñanzas impartidas por Abreu y a día de hoy, es una figura contrastada mundialmente a pesar de sus 28 años. Además de su compromiso con la Orquesta de Los Ángeles, trabaja con las más grandes orquestas del momento. Es un director que transmite su pasión y su dominio de los programas que interpreta, contagiando a sus músicos y al público, haciéndole partícipe a éste de la gran calidad que atesora. Nunca podré olvidar la versión de la Quinta de Mahler que realizó en Lucerna, junto con la orquesta Simón Bolívar, ante un público habituado a la presencia de nombres como Karajan, Bernstein, Abbado, Solti, Rattle... y orquestas como Viena, Berlín, Londres, Nueva York... La reacción de los asistentes al finalizar la obra fue, primero, de descubrimiento de un gran director, y a continuación, de apoteosis con la sala puesta en pie. Desde mi punto de vista, Gustavo Dudamel es uno de los grandes directores del siglo XXI y presenciando sus ensayos y trabajo me viene la imagen de un gran arquitecto que va diseñando, destacando y construyendo todas las notas de un magno edificio musical».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Cultura
más videos [+]
Cultura
Vocento
SarenetRSS