«En flamenco, el mar se canta por alegrías. O en cantos de ida y vuelta»

El viernes, a puerta cerrada, el cantaor José de Pasaia presentará a un grupo de amigos su proyecto de cantar al mar de los vascos

BEGOÑA DEL TESO
José con su hermoso bastón donde ahora vive, Intxaurrondo. /AYGÜES/
José con su hermoso bastón donde ahora vive, Intxaurrondo. /AYGÜES

Q uedamos en el bar donde todos los clientes son, segúin su dueño, Juanjo, : el Etxebnerria de la calle Iñigo. Quedamos allá con José de Pasaia, Mari Carmen, su dama, y Tito García, su guía en los procelosos mares que pronto tendrá que surcar. José, cantaor nacido en Álava, recriado en Pasaia, recién llegado de actuar en Francia, busca apoyos institucionales, artísticos y financieros para sacar adelante un proyecto que le resulta vitalísimo: cantar a los marinos vascos. Cantarlos con todos los palos del flamenco. Cantarlos primero para dejar que luego la guitarra como pasó hace bien poco en Altxerri. Allí José empezó la noche cantando a Blas de Lezo. El viernes, un selecto grupo de invitados le oirá a puerta cerrada en el mesón Lugaritz. No, no es cantar . Será cantar .

- Explícame eso de que en Altxerri empezaste cantando en palo seco...

- Primero le hablé al público. Les dije que iba a cantarles la historia de un marino sin igual, Blas de Lezo

- ¡Dios! Grandísimo marino, terror de los ingleses. 'Mediohombre' le llamaban porque perdió pierna y ojo en toda clase de batallas.

- Comandante General de Cartagena de Indias, allá por 1737 derrotó gloriosamente a la flotainglesa: 2.000 cañones, 186 barcos, 23.600 combatientes. Todos ellos comandados por un comandante muy , Conrad Vernon.

- La ciudad de Cartagena estaba protegida por sólo seis barcos y 3.000 hombres.

- Pero el pasaitarra Blas de Lezo Olavarrieta había combatido en 22 batallas y apresado cientos de barcos ingleses. Su poder, su sabiduría estratégica eran tales y tan colosal fue la derrota que asestó a Vernon y a los suyos que España se aseguró con ella el dominio de los mares hasta el triunfo británico enTrafalgar.

- Nunca pensé que un miércoles de Semana Santa estaría hablando de Blas de Lezo en el Etxeberria con un cantaor flamenco.

- Estamos hablando de él porque fue bravísimo. Y pasaitarra, como yo y otras tantes gentes.

- ¿De qué Pasaia eres?

- Del que se quedó lejos del mar, del que no tiene trainera. Y bien que nos lo echan en cara los otros dos. No soy de Pasaia San Pedro. No soy de San Juan. Soy de Antxo.

- Te había preguntado por esa expresión de 'en/a palo seco'.

- Significa sin compás. Sin acompañamiento tampoco. Para que luego, poco a poco, la guitarra y tu voz vayan descubriendo la alegría. La guitarra aquella noche era la de David Escudero.

- Y en palo seco dijiste...

-

- El público que estaba en Altxerri alucinó totalmente porque desconocía que cantarle a Blas de Lezo, a Churruca, a Elcano, es uno de tus sueños grandes.

- Compongo, escribo y canto. Al principio escribí canciones sobre Lorca. Y en honor a Velázquez compuse una bulería.

- ¡Es verdad! En la letra le preguntabas a Don Diego: '¿Por qué nunca pintaste un río con la luna...'

- ... Pero luego dí en pensar que por qué no habría de cantar a la noble gente de este país, del País Vasco. Por qué no a sus marinos. Por qué no con músicos de aquí, E investigué a Blas de Lezo, le busqué en los archivos y en internet. Y empapé mi cante y mi música flamenca en las melodías y ritmos del Norte. Que no es el mismo mar el de allá abajo que el de aquí arriba. Ni el mismo sol. Ni los mismos colores.

- Continúa, marinero.

- Abajo, al mar (a es siempre mujer) se le canta por alegrías. Por las alegrías de Cádiz, por ejemplo. Será por ese puntito de sal que tiene la mar en el Sur. Se le canta con el tirititrán. Por cantiñas también. O con los cantes de ida y vuelta.

- ¿Cantes de ida y vuelta?

- Los de la emigración. Los que se llevaban quienes embarcaban para las Américas . Los que regresaban los traían influenciados por las músicas de allá. Te hablo de la guajira, de la romera.

- Creo que en el Norte no cantaríamos al mar por alegrías.

- Cierto. Aquí el mar, todo el país, tienen colores señoriales, sobrios, grises. De mucho empaque. Aquí la mar es otra cosa Como en la Costa da Morte. Y esos colores empapan la música y el baile vascos.

- Vienes de actuar en París con el grupo La Querencia, Lleva bailaora, sí. Y la guitarra de Paco de la Serna. Pero también viola, flauta, piano... ¿Es eso flamenco puro?

- Purísimo. Porque la pureza no está en lo rancio ni en el flamenco que llamamos sino en la verdad de quien lo canta, lo toca o lo baila. Si se canta, baila o toca con verdad, es puro. Conserva la raíz, la raíz maravillosa, y crece como un árbol lleno de ramas y brotes. Si transmites verdad, lo que sale de tí es puro. Tan pura la soleá que vengo de cantar ahora en casa, mi hermano Pablo a la guitarra, como la viola de La Querencia o el piano de un vizcaino que toca flamenco, Jon Urrutia. Quiero músicos puros en mi proyecto. Y sé que la pureza no está en la cueva. Allí sólo hay moho. Allí todo quedó rancio. La verdad es pureza. En flamenco, jazz o en los ...

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