DV. La portavoz de Aralar en las Juntas Generales de Gipuzkoa, Rebeka Ubera, reiteró ayer la apuesta de su grupo por un sistema sostenible para la gestión de los residuos como alternativa a la incineración. Indicó que el modelo que defienden contempla la recogida y el tratamiento de los residuos en su entorno más cercano, el desarrollo de los programas de prevención, reciclaje y compostaje, el tratamiento térmico-mecánico y la puesta en funcionamiento de plantas de gasificación.
Ubera recordó que su alternativa ya fue presentada a las Juntas Generales de Gipuzkoa el pasado mes de diciembre y que la intención de Aralar es darla a conocer ahora a todas las comarcas del territorio y al Consorcio de Residuos.
Calificó el planteamiento de su grupo de «novedoso», porque incluye un tratamiento térmico-mecánico de los residuos -«una especie de olla a presión que los comprime y separa»- y la incorporación de plantas de gasificación al proceso -«menos contaminantes que las incineradoras».
Añadió que el proyecto exigiría una inversión de 187,3 millones de euros -un coste algo menor que el previsto para la incineradora- y que crearía 199 puestos de trabajo.
Defendió que cada mancomunidad lleve a cabo la gestión y el tratamiento de sus residuos en su entorno más cercano: «minimizando el coste del transporte, creando empleo, generando menos oposición a la ubicación y facilitando una mayor conciencia por parte de la sociedad».
Cree, además, que se deben desarrollar los programas de prevención, reciclaje y compostaje, «lo que se resume en mantener los contenedores de hoy en día (vidrios, papeles y plásticos) más el dedicado al resto de las basuras, junto a las plantas de compostaje. «A todo ello habría que añadirle el tratamiento térmico-mecánico para los residuos masivos, que reduciría su volumen en un 80% y acercaría el reciclaje al 90%, superando los objetivos planteados en el Pigrup», afirmó Ubera.
La planta de gasificación se puede ubicar dentro de una nave industrial, por lo que su impacto medioambiental se reduciría al mínimo, según adelantó Aralar. Por otra parte Ubera aseguró que la gasificación no genera dioxinas y furanos ni tampoco óxido de nitrógeno y que el nivel de agentes contaminantes es «muchísimo más bajo» que el de la incineración. Finalmente Aralar propone una planta de secado para convertir los lodos que generan las depuradoras en un fertilizante de tipo granulado. Las 30.000 toneladas de lodos anuales que se producen en Gipuzkoa van a hora a los vertederos y a las cementeras, lo que ocasiona diferentes problemas medioambientales.