Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Cultura

23.03.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
En 1989 el Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano le brindó un más que merecido homenaje que duró tres días, declarándole hijo adoptivo del municipio. En esas jornadas también se instituyó una beca para la investigación euskérica y se le dedicó una calle. Y poco más tarde, en 1990, el Gobierno Vasco le concedió el premio Euskal Letren Saria. El traductor de los poemas de Donibane Gurutzekoa (San Juan de la Cruz), que conservó hasta última hora la ironía y el humor de los baserritarras de su herrialde, dijo que «la huerta del convento de Larrea tiene un río a un lado y al otro un bonito camino. Aquí hago las poesías y éste es el rincón del convento que más me gusta. Comencé a hacer poemas antes de la guerra y antes de la guerra conocí a Aitzol, Orixe, Eusebio Erkiaga y demás poetas y vascófilos. También en la guerra, cuando estaba en el frente de Elgeta o cuando era capellán de los soldados en Fika, solíamos escribir entre el ruido de los aviones y de las metrallas, y en esa circunstancia nuestro único tema era la Nación, aunque luego con el tiempo me incliné por los temas místicos. Al igual que Miguel de Unamuno dejó Mi cancionero y otros muchos poetas realizaron una colección de poesías en su vejez, yo también dejaría mi patrimonio», sentenció el Padre Onaindia.
Por el momento, ninguna institución ha anunciado su intención de conmemorar este centenario.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Cultura
más videos [+]
Cultura
Vocento
SarenetRSS