DV. Como todos los meses, el Centro Universitario de Psicología de la Familia, Etxadi, se dirige a los ciudadanos de Urola Garaia, con un nuevo tema con el que ayudarles en la educación de sus hijos-as pequeños y adolescentes. En esta ocasión el tema elegido ha sido «el consumo de alcohol en la adolescencia».
Además de estos breves artículos, Etxadi informa de manera gratuita a todos los vecinos de la comarca, resolviendo las dudas que puedan tener respecto a la educación de sus hijos. Para ello, solamente hay que acceder a la página web www.etxadi.org/es/formulario, y tras rellenar el formulario pertinente, el equipo médico se pondrá en contacto con las familias ayudándoles así a resolver sus dudas.
A día de hoy debemos partir del hecho de que el consumo de alcohol entre los adolescentes es cada vez más generalizado y precoz.
Según los doctores Martín y Manzano, «al descubrir que un hijo o hija de 16 años bebe alcohol en ocasiones, llegando incluso a presentarse en casa con una o varias copas de más, cómo padres y madres podéis hacer mucho más que utilizar el castigo, los gritos, el enfado, las amenazas o las descalificaciones para tratar de ayudarles», dicen.
«En primer lugar, debido a que en numerosas ocasiones el consumo suele descubrirse por los efectos de la bebida que aún muestra el adolescente al regresar a casa, lo recomendable es atenderle hasta que se recupere y que se acueste sin recriminarle. Por otro lado, sea cual sea la forma en que se haya descubierto el consumo, por medio de un amigo o por medio del centro escolar, para potenciar un consumo responsable y moderado, la mejor forma de ayudarles y apoyarles sería siguiendo una serie de consejos», aseguran los psicólogos.
Primeramente, no hay que dejar pasar la ocasión para hablar sobre el tema. «No hacer como que no os habéis enterado; hay que comunicar vuestro desacuerdo y preocupación con su conducta. Transmitir el mensaje de que a esta edad el consumo de alcohol tiene riesgos. También es importante mostrar una actitud comprensiva escuchando sus razones. No le ayudaremos con prohibiciones. Pregunta sobre sus vivencias y sus amistades. Conóceles», aconsejan.
En los casos en los que ocurre repetidamente, «no lo dejéis pasar y abordar el problema para evitar el consumo abusivo de alcohol. Poner límites claros, actividades definidas y control de horas de llegada. Evitar 'premios' (dejarle dormir hasta tarde, llevarle el zumo a la cama, etc...). Favorecer la responsabilidad», aconsejan los doctores.
Hay que estimular, hablando, su capacidad de decisión de resistir la presión social o de su grupo de amistades, y recordar que los adolescentes reciben mensajes a partir de lo que ven. Por ello, si un miembro de la familia consume alcohol, lo mejor es que vean un consumo responsable.
«No se trata únicamente de prohibir que beba sino que debe quedar patente el que aprenda las reglas del consumo aceptable», aseguran Martín y Manzano.
«Los padres tienen que tratar de no vigilar continuamente lo que hace, ya que esto puede provocar que, por llevaros la contraria, el consumo sea visto como un juego para provocaros. Debéis confiar en su palabra».
Por otro lado, también es conveniente hacer comentarios y debatir sobre el consumo que los hijos e hijas ven en los medios y en los bares. Aprovechar estos ejemplos para señalar qué pensáis y cómo esperáis que se comporten. Hay que ayudarle a encontrar actividades de ocio 'sano' en las que no se consuma alcohol. Sólo mediante alternativas al consumo que le motiven verdaderamente, se combate el consumo abusivo de alcohol.
«Ante esta nueva realidad de nuestro tiempo, el consumo abusivo de alcohol entre los adolescentes no se soluciona evitando las situaciones concretas en las que éste suele consumirse como, por ejemplo, fiestas o salidas nocturnas. La cruda realidad es que el alcohol se encuentra al alcance de la mano de los adolescentes en cualquier lugar y en cualquier momento. En este sentido, a pesar de que el propio consumo es una de las dificultades que no debe de ser obviada, el problema central debemos situarlo en la relación que establecen con el alcohol», determinan los especialistas.