Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Sociedad

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Queremos que Jakiunde sea un referente en Cultura, Investigación y Educación»
Etxenike, en su despacho durante la entrevista. /USOZ
Jakiunde, la academia vasca de las ciencias, las artes y la letras, celebrará a primeros de abril un pleno en el que aprobará su primera ampliación de miembros, cuyas identidades no se han dado a conocer por el momento. «No debo hacerlas públicas, porque compete al pleno», se excusa Pedro Miguel Etxenike, empeñado en convertir a esta institución en una referencia como lo son academias de otros países.
- ¿Cuál ha sido la actividad que ha desarrollado Jakiunde desde que se creó hace ya más de un año?
- Ha hecho básicamente dos cosas. Avanzar en la organización de la arquitectura institucional de la academia, aprendiendo de otras academias, y a la vez perfilar cuáles han de ser nuestra misión, visión y valores. Hay que definir las dos misiones que tenemos: la promoción y difusión de las ciencias y constituirse en un alto órgano consultivo. Puertas afuera, la academia organizó el año pasado un curso de verano con la UPV sobre el papel de las academias científicas en la sociedad moderna. También ha colaborado con el proyecto Heziberri sobre la innovación en la Educación, en colaboración con la Consejería de Educación e Innobasque y conjuntamente con Ikerbasque organiza el Zientzia-Foro.
- Ha mencionado que para su organización y funcionamiento han aprendido de otras academias. ¿De cuáles?
- Hasta ahora hemos establecido relaciones con el Institut d'Estudis Catalans, la Academia Noruega de las Ciencias y las Letras, la Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de España y el College de France. Vamos lentamente, como hay que ir en este caso.
- La academia se constituyó con una veintena larga de miembros, pero su propósito era ampliar el elenco. ¿Cuándo lo harán?
- Este año es muy importante porque se está perfilando la primera ampliación de miembros de Jakiunde, que se efectuará con el total consenso de los académicos. Jakiunde tiene que llegar a ser un órgano de encuentro interdisciplinario de mentes y disciplinas que trabajen para facilitar los valores científicos y la creatividad y, a la vez, se configure como un órgano de reflexión y análisis de los grandes problemas estratégicos, como un órgano consultivo. En esta primera ampliación no se elige simplemente al mejor de cada campo, sino que buscamos un equilibrio entre disciplinas con gente que está dispuesta a aportar su conocimiento para esos fines. Alguien podría ser el mejor artista del mundo y no estar en esta ampliación. Ha prevalecido la búsqueda de un consenso total.
- Si le pido nombres, no me los va a dar.
- No debo, porque es una decisión del pleno de Jakiunde del próximo 3 de abril. Como las grandes academias del mundo, queremos ir estableciendo tradiciones y que, por ejemplo, abril sea todos los años el mes de la ampliación de académicos. Y que si lo hacemos bien, Jakiunde sea una marca de prestigio para el elegido.
- ¿Cuál será entonces los perfiles de los elegidos?
- Gente excelente, de calidad, con valores éticos, independientes y comprometidos con el país. En todo caso, sí quiero puntualizar que puede haber personas que no estén interesadas en estar en Jakiunde. No estar en Jakiunde no es síntoma de no ser, por ejemplo, el mejor en su campo. Sucede que en estos momentos de la ampliación se requiere un equilibrio entre disciplinas. Intentamos acertar en la elección, que se materializa por consenso de los académicos de Jakiunde, no por el deseo personal de su presidente.
- ¿Tendrá que morirse un académico para que se libere una plaza?
- Nadie tendrá que morir para que alguien entre. Nuestro modelo es abierto, un foro de discusión al más alto nivel en el que lleguemos hasta 80 personas.
- Ha citado varias veces que una de las funciones de Jakiunde será la de ser un alto órgano consultivo. ¿Tiene alguna receta para la crisis?
- No. Pero una de las cosas que se aprende de la experiencia académica e investigadora es lo importante de que la creatividad y la innovación, en muchos casos, no tenga referencias ideológicas. A veces hacen falta políticas y políticos que no estén condicionados por la ideología. Algunas de estas cuestiones para estar en condiciones en la línea de salida cuando concluya la crisis son visiones de largo plazo. El mundo está ahora invirtiendo mucho dinero en solucionar el corto plazo, porque era inevitable. Pero no entenderíamos que no se pensase con igual fuerza en el largo plazo.
- Sencillo de enunciar, pero tan difícil de llevar a la práctica...
- Para eso hacen falta cinco palabras: cultura -la más importante-, ciencia, tecnología, innovación e investigación. En todas ellas el largo plazo es importante y requieren un consenso básico, mucho más importante que inversiones masivas a corto plazo y sin continuidad. Con esas premisas, un órgano asesor interdisciplinar, de calidad, no es que sea necesario, es casi imprescindible.
- ¿Cuáles serán las señas de identidad de las actividades de Jakiunde?
- Nuestras actividades serán de índole exclusivamente intelectual y académica. Estarán sometidas únicamente a las exigencias de independencia, veracidad y el rigor de la calidad, sin estar sujetas a lo circunstancial o lo inmediato. Deben estar guiadas por el espíritu crítico y la innovación.
- ¿Cómo se plasmarán esos propósitos?
- Queremos liderar iniciativas que ayuden a diseñar las políticas en los ámbitos de las ciencias, las artes y las letras; ejercer como alto órgano consultivo para aquellos agentes que lo requieran; evaluar el estado de nuestros sistemas educativos, culturales y de investigación. En último término, queremos que Jakiunde se convierta en un referente para la sociedad en estos temas.
- La pretensión de llegar a ser «una institución de prestigio internacional que impulse la sociedad del conocimiento» supone toda una declaración de intenciones.
- A muy largo plazo. Es a lo que aspiro personalmente, aunque no creo que yo lo vea realizado tal como lo tengo en mi mente.
- El prestigio de una academia se cuece a fuego lento, a través de generaciones.
- Ocurre con frecuencia que cuando hablamos de largo plazo, no nos lo creemos. Porque terminamos queriendo resultados inmediatos. La visión del largo plazo exige que seamos conscientes de que la utilidad se mide en otros tiempos. ¿Cuántos años tiene la Royal Society? Pues Newton fue presidente. ¿Cuándo se crearon Eusko Ikaskuntza y Euskaltzaindia? Nuestra aspiración tiene que ser ésa. Y, desde luego, creo en el largo plazo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Más actualidad
más videos [+]
Más actualidad
Vocento
SarenetRSS