DV. La Guardia Municipal de San Sebastián ha intervenido a un grupo de menores donostiarra réplicas de armas largas de asalto que utilizan los cuerpos especiales de algunos ejércitos y policías de países como Estados Unidos y Alemania. Los chavales jugaban con ellas a la guerra y disparaban bolas de plástico con capacidad para perforar un bote de spray de fijador de pelo o de espuma de afeitar. Las piezas habían sido adquiridas en un establecimiento de venta de armas de la capital. La Guardia Civil inspecciona ahora al comercio.
Los hechos se descubrieron hace un mes aproximadamente cuando una patrulla de la Guardia Municipal detectó la presencia de un grupo de chavales, de edades comprendidas entre 15 y 13 años, en un descampado de Aiete en una actitud que despertó sus sospechas. Los agentes observaron que los chicos se ocultaban entre unas malezas y que en sus manos portaban lo que parecían ser armas largas.
La patrulla reclamó la presencia de los chicos y al encontrarse frente a ellos comprobó que llevaban réplicas de tres fusiles: un Kalashnikov AK-47, un M-16 AR-15, cuyos modelos reales son utilizados por las tropas de élite norteamericanas; un subfusil HK MP-5, idéntico al que emplean las fuerzas de asalto alemanas, así como una pistola Sig Sauer P228, calcada a la que usan varias policías, entre ellas la de Alemania. Todas las réplicas fueron decomisadas por los agentes y trasladadas a las dependencias policiales.
La Guardia donostiarra inició entonces una investigación que le llevó a descubrir que las piezas habían sido despachadas en una tienda donostiarra especializada en la venta de armas.
Al mismo tiempo, los agentes al cargo de la investigación informaron de los hechos a los padres de los adolescentes para que adoptasen las medidas que estimasen convenientes.
La Policía Local se personó también en el comercio en el que fueron compradas las réplicas y mantuvo una entrevista con su propietario.
Venta restringida
Este tipo de material sólo puede ser expedido a personas que han alcanzado la mayoría de edad. La normativa en vigor exige al vendedor que registre la identidad del adquiriente.
Las réplicas pueden ser de diferentes modelos. Algunas están preparadas para disparar unas bolas de color amarillo, otras son detonadoras -únicamente imitan el ruido de un disparo- y las hay también que ni disparan ni detonan.
Las imitaciones no pueden ser exhibidas en la vía pública. Son, en su mayoría, piezas de colección, si bien y sólo algunos las emplean para efectuar prácticas de tiro en establecimientos autorizados. Siempre que vayan a ser trasladadas, las unidades deberán ir enfundadas.
El titular de la armería investigada no supo explicar cómo las piezas incautadas habían ido a parar manos de los menores. Señaló que, probablemente, los fusiles y la pistola habrían sido vendidos a un adulto. Sin embargo, al serle requerido el libro de registro se comprobó que la transacción no había sido anotada como establece la ley. La Guardia Municipal ha incoado al establecimiento un expediente que ha sido remitido a la Inspección de Armas de la Guardia Civil.
Las réplicas intervenidas son idénticas a las armas reales que emplean unidades de elite policiales y del ejército en distintos países. Diferentes pruebas efectuadas por la Guardia Municipal han permitido verificar que los fusiles que tenían los menores eran capaces de perforar envases de sprays como los de los fijadores de pelo.
La Guardia donostiarra advierte del peligro que para la integridad física encierra el empleo de esta clase de productos, «además, del riesgo que, en una comunidad como la vasca, entraña que cualquier policía o escolta vea a una persona con una de estas réplicas en sus manos», señala un agente.
La Guardia Municipal, asimismo, ha intervenido diversas pistolas de juguete que eran vendidas en bazares de la capital. Los agentes han inmovilizado las unidades localizadas y ha emprendido una investigación para determinar si el material cuenta con la preceptiva homologación por la Unión Europea.