Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Cultura

27.02.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Un yacimiento nunca puede darse por agotado»
Koro Mariezkurrena y Jesús Altuna. /AYGÜES
«Ekain siempre es una cueva que produce grandes emociones, y da gusto poder encontrar algo nuevo después de todas las publicaciones que hay», asegura Jesús Altuna, autor o coautor de los principales estudios sobre las pinturas de Ekain, uno de los principales santuarios de arte rupestre de Europa y, desde hace unos meses, Patrimonio de la Humanidad junto con Altxerri -donde, por cierto, la aguda mirada de Koro Mariezkurrena también detectó una cabeza de caballo en la que nadie se había fijado...- y Santimamiñe».
Ekain, que siempre ha tenido las visitas extraordinariamente restringidas desde que, no sin polémica, se cerró a cal y canto a los pocos años de su hallazgo, es un claro ejemplo de que un yacimiento arqueológico nunca puede darse por agotado, ya que del modo más inesperado puede seguir proporcionando información acerca de cómo eran y cómo vivían nuestros antepasados y datos acerca de su mundo.
De hecho, Altuna y Mariezkurrena siguen trabajando en Ekain, no en el santuario que contiene las pinturas, «que está cerrado y al que no se tiene acceso», sino en la entrada, en el lugar en el que vivía quien ocasionalmente se adentraba en la cueva a plasmar su arte, y mucho más, en sus paredes.
«Para poder comprender el interior tenemos que entender mejor cómo vivían aquellos humanos, a qué se dedicaban, qué hacían...», afirman al referirse al trabajo que están desarrollando en la parte exterior del yacimiento, donde ya se han encontrado más de 3.000 útiles. El año pasado dieron comienzo a un proyecto -patrocinado por Kutxa y Euskadiko Kutxa-, que les gustaría desarrollar a lo largo de cinco años. Los primeros resultados de la excavación ya han permitido comprobar que Ekain era un puesto de caza que sólo se utilizaba a finales de primavera y principios de verano. Una constatación que aporta alguna respuesta y muchas preguntas: ¿dónde tenían el campamento base el resto del año?, ¿cómo vivían?...
«Esta excavación puede aportar mucha luz sobre cuestiones que todavía desconocemos», afirman, apostando por su continuidad y por la posibilidad de convertirla en un espacio en el que «el público pueda ver cómo se trabaja con la metodología más moderna».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Cultura
más videos [+]
Cultura
Vocento
SarenetRSS